Chiquito
de la Calzada es diferente. No pasa de moda porque no es una moda. Su ‘obra’ ha
nacido para permanecer. Sus metáforas y comparaciones dejan
las de muchos escritores y poetas como grises y vergonzosas. Su léxico, su
imaginería, su voz, su ritmo, su calvicie, sus patillas son los de un genio
pintoresco e insólito que no nos cansamos de imitar. Sus expresiones forman
parte de nuestro acervo cultural, nuestro vocabulario y nuestra manera de ver
el mundo. Es increíble que el último gran poeta del siglo XX saliera de un
programa de televisión. Su gran mérito fue conseguir que le tomáramos en serio
cuando creímos tomarle en broma.
lunes, 28 de mayo de 2012
chiquito de la calzada
No
es uno más. Uno de esos humoristas o personajes televisivos que ponen de moda
una frase y luego desaparecen en el abismo. No es un “quién me pone la pierna
encima para que no me levante”. Ni un “Dios mío, no siento las piernas”. Ni un
“Sole que te meto con el mechero”. Ni un “A toda la peña de Carabanchel, viva
el semen español”. Ni un “qué mala
zuerte, chato”. Todas frases que se han sumado al subconsciente colectivo, pero
que, en el fondo, son tonterías.
jueves, 24 de mayo de 2012
nuevo reportaje en babylon magazine
La verdad tiene tantas caras que quienes han salido en su búsqueda han regresado afirmando que no existe. "Sólo sé que no sé nada", dijo Sócrates, el hombre más sabio de su tiempo. La realidad está llena de recovecos sorprendentes. Las cosas suelen ser lo contrario de lo que aparentan. Pocos saben, por ejemplo, que la mortalidad infantil es más alta en EE UU (7,1%) que en Cuba (5,3%). La misión del periodismo es ejercer de lupa de la verdad, pero ese cristal de aumento es imperfecto: el 80% de las noticias que circulan por el mundo proceden de sólo cuatro agencias, ninguna de ellas española o latina. El reportaje que he escrito para el nuevo número de la revista Babylon, en estrecha colaboración con David Pérez y con arte de Carlos Aranda, pretende asomar al lector a algunos de los misterios y secretos del mundo hispánico más clamorosos de nuestro tiempo.
El artículo, producto de dos meses de intenso trabajo, puede leerse AQUÍ.
También charlamos sobre el reportaje en el programa Babylon Radio que emite RNE Exterior y que puede escucharse AQUÍ. La entrevista va a partir del minuto 16.
lunes, 21 de mayo de 2012
los antisistema
Uno nunca puede interpretar lo que pasa a
través de las palabras de los políticos, pues éstos jamás hablan de la
realidad. Por ejemplo, a cualquiera que se muestre crítico con ellos sin
abrazar una sigla se le califica de “antisistema”. ¿Pero quiénes son los
antisistema? ¿Los ciudadanos que quieren conservar una democracia viernes a
viernes más fantasmagórica o los políticos que metódicamente, impunemente están
aniquilando décadas de conquistas sociales? Son los políticos quienes, a base
de chupar la sangre al sistema para alimentar su avaricia, lo destruyen. Ellos
son los verdaderos antisistema.
jueves, 17 de mayo de 2012
‘el misterio de rosetta’ en akasa-puspa
Es inminente la salida de Akasa-Puspa (Sportula), libro que homenajea al universo de ciencia ficción creado por Juan Miguel Aguilera y Javier Redal en los años 80 y 90, un universo que todavía hoy sigue cautivando lectores. Diecisiete autores hemos sido invitados para homenajear con historias propias ambientadas en el fascinante escenario de Akasa-Puspa, “La Flor que Brilla en el Cielo”. Además de Juan Miguel Aguilera y Javier Redal, en la antología, coordinada por Rodolfo Martínez, participan, con ilustraciones, artículos o relatos, Rafa Fontériz, José Antonio Cotrina, Toni Garcés, Rafael Marín, Sergio Mars, Felicidad Martínez, Alfonso Mateo-Sagasta, Daniel Pérez Navarro, Paco Roca, Domingo Santos, José Carlos Somoza, José Manuel Uría, Yoss, Jesús Yugo y un servidor. El volumen cuenta con una espectacular portada obra del propio Juan Miguel Aguilera.
Por lo que a mí respecta, mi aportación es la novela corta o cuento largo (según uno quiera) El misterio de Rosseta, historia en la que invertí seis meses a caballo entre Londres y Valencia. La idea se me ocurrió en una de las numerosas visitas que, a lo largo de mis dos años en la City, hice al British Museum. También me serví de ciertos recuerdos de mi etapa en Milán, trabajando en el archivo de Amnesty International. Además, escribir esta historia me ha dado la oportunidad de hacer algo que siempre había querido: homenajear a Robert Louis Stevenson y a Hergé inventando una historia de aventuras, viajes, tesoros, mapas, civilizaciones perdidas. Aquí va el primer párrafo, el que da arranque a la aventura. Todo sobre el libro AQUÍ:
Bagehót no hubiera llamado la atención de nadie a simple vista, y sin embargo algo en su mirada azul te decía que no estabas ante un hombre corriente.
Lo comprendí a los diez minutos de empezar a hablar con él. La conversación surgió por casualidad, en la taberna. Así sucede siempre en estos lugares. En mi planeta todo el mundo está de paso. No es extraño que dos desconocidos empiecen a hablar sin más. Por eso me gustaba ir allí. Disfrutaba oyendo las historias que otros contaban: viajes, guerras, aventuras. Los demás hablaban y yo escuchaba. Así solía ser. Muchas fortunas y muchas revoluciones en otras estrellas se fraguaron en este lugar. En conversaciones como la que mantuve con Bagehót.
martes, 15 de mayo de 2012
newton
Para escribir la novela de fantasmas en la que ando trabajando, tengo delante dos pequeñas imágenes. Una de ellas es una postal de Newton, lámina de William Blake que puede verse en la Tate de Londres. En ella, Newton mide el mundo con su compás, convirtiéndolo todo en rectas y ángulos. En su vanidad, no puede ver a su espalda el mundo de lo invisible, de las cosas que no pueden medirse ni cuantificarse, que escapan a su compás, que florecen como un inmenso monstruo sobre el que se sienta el fatuo científico y que, a la vez, amenaza con devorarlo.
martes, 8 de mayo de 2012
una venganza
Un día iba andando por una carretera del este de Londres. Estaba lloviendo y había grandes charcos en el asfalto. Entonces un coche que venía por detrás de mí se arrimó hasta el borde de la carretera para pasar sobre un enorme charco a propósito y choparme de agua. En efecto, lo consiguió. El agua me salpicó de pies a cabeza. Levanté la vista sorprendido y vi cómo el coche se alejaba. Los tres negros que iban dentro se habían vuelto para mirarme, esperando a ver mi reacción. Cerca no tenía yo piedras, así que sólo me quedaba gesticular e insultarles. Pero me di cuenta al instante de que eso era justo lo que ellos esperaban, esa era la satisfacción que buscaban. Comprendí que la única venganza posible era no facilitarles el placer de verme cabreado, y por eso, para su estupefacción, hice como si nada hubiese pasado, y continué caminando tan tranquilo, sin variar ni un poco el paso.
miércoles, 2 de mayo de 2012
entrevista
El estudiante de periodismo Rafa López (y periodista de facto pues ha colaborado o colabora en diversos medios deportivos como Superfootball, Radio GED o el programa Regate y Finta de la radio de la Universidad Miguel Hernández, así como en el blog del mismo nombre) me entrevistó para un trabajo universitario. La especialidad de Rafa López son los deportes, pero seguro que a mí no me eligió por mis logros deportivos…
Aquí la entrevista que me realizó.
"La literatura fantástica española está infravalorada"
José Miguel Vilar-Bou vivió en Serbia durante 9 meses que le sirvieron para dar un giro a su estilo. Fue para dar clases de periodismo gracias a una beca y acabó enseñando música a los refugiados. Las familias destrozadas, los paisajes postapocalípticos y la devastación yugoslava posaron fuerte en Vilar-Bou. Los estragos de la Guerra de los Balcanes cambiaron al valenciano, y provocaron que su ópera prima Los Navegantes pasara de ser una obra de fantasía clásica y sensible a un vanguardista frenesí de vísceras, injurias y sexo.
Si algunos pensaban que la fantasía literaria era solo cosa de la cultura anglosajona están muy equivocados. José Miguel Vilar-Bou -Alfafar, Valencia, 1979- pertenece a una nueva generación de escritores de ciencia ficción y fantasía que ansía romper con los estereotipos fijados en la literatura de entretenimiento en España. Vilar-Bou ha publicado dos novelas: Los Navegantes (2007) y Alarido de Dios (2009). Con esta última, el valenciano fue finalista del premio Ignotus y del Celsius de novela fantástica en la Semana Negra de Gijón.
Pregunta: Vilar-Bou es todavía un autor joven que en diez años de carrera ha publicado dos novelas y diversos libros de relatos, ¿cuándo llegó tu adoración por la literatura?
Respuesta: Prácticamente antes de saber escribir ya contaba historias. Cuando era pequeño mis padres tenían en mi pueblo uno de aquellos cines de doble sesión, y veía películas todos los fines de semana. Luego en clase teníamos que decir lo que uno había hecho, y yo contaba las películas que habían puesto. También escribía historias de lo que me pasaba cuando jugaba a los playmobil o con mis amigos.
P: ¿Y qué tipo de historias contabas en tu infancia?
R: Pues de todo, escribía incluso hasta mis sueños. Todo muy articulado, con su planteamiento, nudo y desenlace. En esa época por ejemplo nos gustaba entrar en casas abandonadas y yo apuntaba lo que nos pasaba, dándole una especie de punto de vista más mágico. De una manera u otra, era como el sueño infantil de seguir jugando.
P: Avanzando en el tiempo, hace unos ocho años estuviste en Serbia, donde ibas a enseñar periodismo, o al menos eso parecía...
R: Eso es muy gracioso, porque cuando acepté una beca de colaboración, estuve aprendiendo durante un año cómo dar clases de periodismo, y cuando llegué a la ONG me encontré que la encargada -una mujer muy dura, buena persona sí, pero muy fuerte mentalmente- me respondió cuando le dije que era periodista que allí no necesitaban gente como yo. Luego me preguntó qué sabía hacer y yo, que casi le dije que nada, le comenté que sabía tocar la guitarra, así que inmediatamente me encontré dando clases de música en un centro de refugiados, con unas condiciones deplorables, fue algo bastante extraño.
P: Se ve muy reflejada tu experiencia en el país balcánico en las obras que has escrito...
R: Cuando empecé con Los Navegantes tenía la sensación de que era una fantasía muy inocente, ligera y viendo lo que tenía alrededor -en ese momento ya vivía en Serbia-, me daba hasta vergüenza enseñar lo que había escrito, así que pasé a una literatura mucho más adulta, con intención, creíble.
P: Han llegado a mencionar de Vilar-Bou que “Acción Mutante” y “Holocausto Caníbal” parecen simples producciones Disney, ¿te gusta ser tan crudo y visceral?
R: Procuro ser natural -dentro de lo que es escribir fantasía-. De hecho, prefiero evitar la violencia gratuita. Quiero contar las cosas tal y como son. Cuando escribo una historia de amor, me gusta que sea amor de verdad, si escribo sobre fantasmas, me documento al máximo para que sea lo más realista posible. Con la violencia lo mismo. Eso sí, intento no adornar demasiado, para que no quede cargante.
P: Todo autor tiene su propio estilo, pero siempre es inevitable dejar en su obra evidencias de otros autores, ¿cuáles han sido tus principales influencias?
R: Para empezar, todos los escritores tenemos que tener La Ilíada, la Odisea, Las mil y una noches y El Quijote como principal referencia, porque en ellas está absolutamente todo: amor, conflicto, humor, ¡incluso los flashbacks!. A parte de estas cuatro, tengo muchísimas: La montaña mágica de Thomas Mann o El Conde de Montecristo, que combina perfectamente el entretenimiento con un fuerte mensaje humano. Luego un autor que también me ha dejado mucho poso sobre todo en el punto de vista moral ha sido Tiziano Terzani, del que me leería hasta las listas de la compra, ya que enseña muchísimas cosas como la tolerancia y la empatía. De todas formas, podría decirte millones, he sido capaz de sacar algo de todo lo que he leído.
P: Perteneces a una nueva oleada de escritores de género, ¿crees que la fantasía puede dejar de ser algo únicamente anglosajón?
R: Hasta hace diez años, la literatura de género en España era carne de kiosko, pero en la última década la cosa ha cambiado. Primero, hay una predisposición del público y segundo el cine ha ayudado mucho, ya que El Señor de los Anillos y Harry Potter han atraído a nuevos lectores. Lo que sí habría que señalar es el respeto que se le tiene en Inglaterra a autores como Robert Louis Stevenson o M.R. James, que incluso se les estudia en las universidades. Esto en España no es así, y por ejemplo Pérez Reverte o Vázquez Figueroa hasta hace poco se les despreciaba, y son auténticos maestros de la literatura de entretenimiento. La literatura fantástica y de aventuras española está infravalorada.
P: ¿Cuál es tu próxima novela y qué título va a tener?
R: Pues no me pongo fecha para La colina de la lluvia, es una novela que me ha llevado mucho trabajo y quiero que lleve su tiempo para que salga bien.
Aquí la entrevista que me realizó.
"La literatura fantástica española está infravalorada"
José Miguel Vilar-Bou vivió en Serbia durante 9 meses que le sirvieron para dar un giro a su estilo. Fue para dar clases de periodismo gracias a una beca y acabó enseñando música a los refugiados. Las familias destrozadas, los paisajes postapocalípticos y la devastación yugoslava posaron fuerte en Vilar-Bou. Los estragos de la Guerra de los Balcanes cambiaron al valenciano, y provocaron que su ópera prima Los Navegantes pasara de ser una obra de fantasía clásica y sensible a un vanguardista frenesí de vísceras, injurias y sexo.
Si algunos pensaban que la fantasía literaria era solo cosa de la cultura anglosajona están muy equivocados. José Miguel Vilar-Bou -Alfafar, Valencia, 1979- pertenece a una nueva generación de escritores de ciencia ficción y fantasía que ansía romper con los estereotipos fijados en la literatura de entretenimiento en España. Vilar-Bou ha publicado dos novelas: Los Navegantes (2007) y Alarido de Dios (2009). Con esta última, el valenciano fue finalista del premio Ignotus y del Celsius de novela fantástica en la Semana Negra de Gijón.
Pregunta: Vilar-Bou es todavía un autor joven que en diez años de carrera ha publicado dos novelas y diversos libros de relatos, ¿cuándo llegó tu adoración por la literatura?
Respuesta: Prácticamente antes de saber escribir ya contaba historias. Cuando era pequeño mis padres tenían en mi pueblo uno de aquellos cines de doble sesión, y veía películas todos los fines de semana. Luego en clase teníamos que decir lo que uno había hecho, y yo contaba las películas que habían puesto. También escribía historias de lo que me pasaba cuando jugaba a los playmobil o con mis amigos.
P: ¿Y qué tipo de historias contabas en tu infancia?
R: Pues de todo, escribía incluso hasta mis sueños. Todo muy articulado, con su planteamiento, nudo y desenlace. En esa época por ejemplo nos gustaba entrar en casas abandonadas y yo apuntaba lo que nos pasaba, dándole una especie de punto de vista más mágico. De una manera u otra, era como el sueño infantil de seguir jugando.
P: Avanzando en el tiempo, hace unos ocho años estuviste en Serbia, donde ibas a enseñar periodismo, o al menos eso parecía...
R: Eso es muy gracioso, porque cuando acepté una beca de colaboración, estuve aprendiendo durante un año cómo dar clases de periodismo, y cuando llegué a la ONG me encontré que la encargada -una mujer muy dura, buena persona sí, pero muy fuerte mentalmente- me respondió cuando le dije que era periodista que allí no necesitaban gente como yo. Luego me preguntó qué sabía hacer y yo, que casi le dije que nada, le comenté que sabía tocar la guitarra, así que inmediatamente me encontré dando clases de música en un centro de refugiados, con unas condiciones deplorables, fue algo bastante extraño.
P: Se ve muy reflejada tu experiencia en el país balcánico en las obras que has escrito...
R: Cuando empecé con Los Navegantes tenía la sensación de que era una fantasía muy inocente, ligera y viendo lo que tenía alrededor -en ese momento ya vivía en Serbia-, me daba hasta vergüenza enseñar lo que había escrito, así que pasé a una literatura mucho más adulta, con intención, creíble.
P: Han llegado a mencionar de Vilar-Bou que “Acción Mutante” y “Holocausto Caníbal” parecen simples producciones Disney, ¿te gusta ser tan crudo y visceral?
R: Procuro ser natural -dentro de lo que es escribir fantasía-. De hecho, prefiero evitar la violencia gratuita. Quiero contar las cosas tal y como son. Cuando escribo una historia de amor, me gusta que sea amor de verdad, si escribo sobre fantasmas, me documento al máximo para que sea lo más realista posible. Con la violencia lo mismo. Eso sí, intento no adornar demasiado, para que no quede cargante.
P: Todo autor tiene su propio estilo, pero siempre es inevitable dejar en su obra evidencias de otros autores, ¿cuáles han sido tus principales influencias?
R: Para empezar, todos los escritores tenemos que tener La Ilíada, la Odisea, Las mil y una noches y El Quijote como principal referencia, porque en ellas está absolutamente todo: amor, conflicto, humor, ¡incluso los flashbacks!. A parte de estas cuatro, tengo muchísimas: La montaña mágica de Thomas Mann o El Conde de Montecristo, que combina perfectamente el entretenimiento con un fuerte mensaje humano. Luego un autor que también me ha dejado mucho poso sobre todo en el punto de vista moral ha sido Tiziano Terzani, del que me leería hasta las listas de la compra, ya que enseña muchísimas cosas como la tolerancia y la empatía. De todas formas, podría decirte millones, he sido capaz de sacar algo de todo lo que he leído.
P: Perteneces a una nueva oleada de escritores de género, ¿crees que la fantasía puede dejar de ser algo únicamente anglosajón?
R: Hasta hace diez años, la literatura de género en España era carne de kiosko, pero en la última década la cosa ha cambiado. Primero, hay una predisposición del público y segundo el cine ha ayudado mucho, ya que El Señor de los Anillos y Harry Potter han atraído a nuevos lectores. Lo que sí habría que señalar es el respeto que se le tiene en Inglaterra a autores como Robert Louis Stevenson o M.R. James, que incluso se les estudia en las universidades. Esto en España no es así, y por ejemplo Pérez Reverte o Vázquez Figueroa hasta hace poco se les despreciaba, y son auténticos maestros de la literatura de entretenimiento. La literatura fantástica y de aventuras española está infravalorada.
P: ¿Cuál es tu próxima novela y qué título va a tener?
R: Pues no me pongo fecha para La colina de la lluvia, es una novela que me ha llevado mucho trabajo y quiero que lleve su tiempo para que salga bien.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



