“Hay grandes ventajas en que no te tomen
demasiado en serio”. La frase es de Saul Bellow, un escritor norteamericano del
que no sé nada (me he abstenido de hojear la wikipedia antes de escribir esta
entrada). La leí el otro día casualmente y me hizo pensar que tiene razón. Que
todos nos pasamos la vida sacando barriga, intentando hacer creer a los demás
que somos más de lo que somos (más ricos, más exitosos, más felices, más
realizados). Cuánta energía derrochamos en aparentar. Por muy ciertas que sean,
cuánto mal hacen frases del tipo: “Hay que venderse bien”, “Hay que ir por ahí
como si nadie fuese mejor que tú”, “Ese es un crack: te vende lo que sea”, etc.
Cuánto esfuerzo consumimos luchando para que los demás nos “tomen en serio”, “proyectando
una imagen de éxito”, como dicen en la película American Beauty.
Al final esto tiene algo de inútil, algo de
hámster correteando en la noria, sin moverse del sitio. Dudo de la efectividad
de todo esto. Si todos nos pasamos la vida intentando convencernos unos a otros
de lo en serio se que nos tiene que tomar, colándonos trolas y exageraciones
unos a otros, alimentando una competencia sin propósito, al final no estamos más
que un teatro estéril. Un teatro que encuentras en tu trabajo, en tu calle y
hasta entre tus amigos. “El mundo es un gran teatro”, decía un profesor de
francés que tuve en Bruselas, que nos servía té con pastas durante las clases.
Por eso, y vuelvo a la frase de Saul Bellow,
“hay grandes ventajas en que no te tomen demasiado en serio”. La más inmediata,
sin duda, es un profundo sentimiento de liberación.

7 comentarios:
¡Es el síndrome del pez globo!
Cuando uno se esfuerza tanto en demostrar un determinado rol o aparentar una determinada cosa se está perdiendo una de las cosas más importantes del ser humano: ser uno mismo.
Y por eso en el mundo del arte quien muestra su propia visión del mundo, sin intentar demostrar nada a nadie, acaba convirtiéndose en un referente.
Como siempre muy interesante tu reflexión, José Miguel. Aunque alejado durante mucho tiempo de esta tu casa, me reengancho tras un periodo que he dedicado a centrar mi vida... Un abrazo fuerte desde Asturias.
Que no te tomen en serio (como yo hago con José Miguel) te quita mucha presión de encima.
No hablaba en serio...
No tener que demostrar nada a nadie deja un montón de tiempo para uno mismo.
lo que es un lujo
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