miércoles, 18 de julio de 2012

ventajas de que no te tomen en serio


“Hay grandes ventajas en que no te tomen demasiado en serio”. La frase es de Saul Bellow, un escritor norteamericano del que no sé nada (me he abstenido de hojear la wikipedia antes de escribir esta entrada). La leí el otro día casualmente y me hizo pensar que tiene razón. Que todos nos pasamos la vida sacando barriga, intentando hacer creer a los demás que somos más de lo que somos (más ricos, más exitosos, más felices, más realizados). Cuánta energía derrochamos en aparentar. Por muy ciertas que sean, cuánto mal hacen frases del tipo: “Hay que venderse bien”, “Hay que ir por ahí como si nadie fuese mejor que tú”, “Ese es un crack: te vende lo que sea”, etc. Cuánto esfuerzo consumimos luchando para que los demás nos “tomen en serio”, “proyectando una imagen de éxito”, como dicen en la película American Beauty.
Al final esto tiene algo de inútil, algo de hámster correteando en la noria, sin moverse del sitio. Dudo de la efectividad de todo esto. Si todos nos pasamos la vida intentando convencernos unos a otros de lo en serio se que nos tiene que tomar, colándonos trolas y exageraciones unos a otros, alimentando una competencia sin propósito, al final no estamos más que un teatro estéril. Un teatro que encuentras en tu trabajo, en tu calle y hasta entre tus amigos. “El mundo es un gran teatro”, decía un profesor de francés que tuve en Bruselas, que nos servía té con pastas durante las clases.
Por eso, y vuelvo a la frase de Saul Bellow, “hay grandes ventajas en que no te tomen demasiado en serio”. La más inmediata, sin duda, es un profundo sentimiento de liberación.

7 comentarios:

Guillem López dijo...

¡Es el síndrome del pez globo!

Noe dijo...

Cuando uno se esfuerza tanto en demostrar un determinado rol o aparentar una determinada cosa se está perdiendo una de las cosas más importantes del ser humano: ser uno mismo.

Damián F. dijo...

Y por eso en el mundo del arte quien muestra su propia visión del mundo, sin intentar demostrar nada a nadie, acaba convirtiéndose en un referente.

Como siempre muy interesante tu reflexión, José Miguel. Aunque alejado durante mucho tiempo de esta tu casa, me reengancho tras un periodo que he dedicado a centrar mi vida... Un abrazo fuerte desde Asturias.

Salva dijo...

Que no te tomen en serio (como yo hago con José Miguel) te quita mucha presión de encima.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

No hablaba en serio...

Enric Herce dijo...

No tener que demostrar nada a nadie deja un montón de tiempo para uno mismo.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

lo que es un lujo