La
peste, de Albert Camus, es una lectura muy indicada para los días
que nos está tocando vivir. Frente a la desesperación y el
griterío, sabiduría, honestidad. De veras que la recomiendo. Leyendo esta
novela, no pude evitar subrayar muchos pasajes. Estos son algunos:
Sufriendo
finalmente las heridas que la imaginación inflige a quienes se
confían a ella.
Sucede
que a veces se sufre durante mucho tiempo sin saberlo.
La
verdad, es decir, el silencio.
No
se puede esperar nada de las oficinas. No están hechas para
comprender.
Es
una idea y una idea muy pequeña, a partir del momento en que se
desvía del amor.
El
hábito de la desesperación es peor que la desesperación misma.
Y
dejaban todo al azar y el azar no tiene miramientos con nadie.
De
todo se podía saca siempre algún provecho.
No
tengo afición al heroísmo ni a la santidad. Lo que me interesa es
ser hombre.
Lo
único que le quedaba, en realidad, era darle ocasión al azar, que
muchas veces no actúa si no se le provoca.

3 comentarios:
Muy buenas frases. Me gusta la del "hábito de la desesperación...".
Esa es toda una píldora curativa en las circunstancias actuales.
La del silencio. Que lo dice todo.
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