lunes, 18 de junio de 2012

semillas sin descendencia

El otro día un amigo mío cuyos padres son agricultores me contó uno de los maravillosos avances de la tecnología genética: vender a los agricultores semillas que producen frutos incapaces de dar frutos. Semillas estériles, hechas para no tener descendencia. Semillas que no sirven para aquello para lo que la naturaleza las creó: asegurar la continuidad de la vida.
Semejante avance garantiza que los agricultores tendrán siempre que volver a comprar nuevas semillas (de nuevo estériles) para cada cosecha con lo que contribuirán a que el capital se mueva y, por tanto, al progreso de la economía mundial.
Menos mal que está el ser humano para corregir los errores de la naturaleza, que no sabe generar dinero.

6 comentarios:

Salva dijo...

[mode industria agro-genética on]

Se trata de unas semillas de las que surgirán unos cultivos transgénicos más resistentes a las plagas y sequías, y que pueden cultivarse en cualquier época del año. Un avance innegable. Esto ha costado mucho dinero en I+D. Si las semillas no fueran estériles, los agricultores las comprarían la primera vez, pero luego de las plantas sacarían semillas gratis, vulnerando patentes, copyrights, derechos de autor, etc. Haciéndolas estériles nos aseguramos que no habrá piratería agrícola y nos ahorramos un montón de dinero en demandas judiciales.

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P dijo...

La naturaleza debería estar por encima de las patentes, siempre. "y nos ahorramos un montón de dinero en demandas judiciales", ¿se puede ser mas sinvergüenza?

Salva dijo...

Claro que se puede ser más sinvergüenza. Por ejemplo, imponiendo además un canon a los agricultores propietarios de terrenos cultivables, por ser susceptibles de usar semillas estériles patentadas. Al estilo del canon digital que grava(ba) cualquier soporte susceptible de grabar contenidos con copyright...

Enric Herce dijo...

Coño, no sabía que ya estábamos aplicando la obsolescencia programada también a la naturaleza. Esto es la leche.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Nos cuelan las mayores locuras como lo más lógico del mundo.

blancadamisela@gmail.com dijo...

Me parece que, como siempre, se confunde desarrollo con progreso. Pena.