lunes, 25 de junio de 2012

la idea de europa


Nunca he tenido más ideología política que la democracia y la justicia social. Siempre las “ideas” (refuerzo mucho las comillas) que nos venden (porque vender es lo que hacen) los partidos políticos me han parecido falsas, diseñadas desde el marketing y ni de broma desde el pensamiento honesto. Sin embargo, durante mi etapa en Bruselas sí vi algo que me ilusionó: la idea de Europa. Un continente cuyos países, después de matarse durante siglos, decidían unirse en un espacio de libertad relativa y bienestar, aceptándose, enriqueciéndose en todos los sentidos. Por supuesto vi que una mayoría de los que pululaban por las Instituciones Europeas estaban allí pendientes del beneficio propio, soltando discursos vacíos sobre la unión de países para luego trincar. Pero se sentía algo bueno, algo verdadero de fondo. Ahora sin embargo, y aunque sigo creyendo en esa idea de Europa, cada vez se adueña de mí más la certeza de que también esto es el chiringuito de unos cuantos. Otro teatro. Otra mentira. Sirva de ejemplo la negativa de los eurodiputados a viajar en clase turista. Para una certeza política que he tenido en mi vida…

2 comentarios:

Enric Herce dijo...

Será que las certezas solo terminan sirviendo para que el tiempo nos las tire por el suelo.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Sobre todo las que no dependen de uno mismo