La pintora Patricia Figueroa nació en España, pero a finales de los 80 se trasladó a Providence (EE UU) y es allí donde desarrolla su actividad artística. Cultiva la pintura al óleo, el dibujo, la escultura, la miniatura y la ilustración, multiplicando así los canales de expresión de su imaginería onírica, que mezcla lo figurativo con lo abstracto en un diálogo de mundos opuestos que terminan por fusionarse. En sus telas, dibujos y esculturas los elementos naturales aparecen sumergidos en las aguas de los sueños unas veces y de las pesadillas otras. Crea asociaciones visuales que, tamizadas por una atmósfera de irrealidad, reverberan de inmediato en el inconsciente de quien las contempla. Como pasa siempre, las palabras poco tienen que decir. Lo mejor es escuchar sus trabajos, dejarlos hablar,
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2 comentarios:
Sí que parecen hablar.
Y se siente una angustiante atmósfera de quietud.
Me gusta especialmente la mujer que duerme. Y me gusta también que no estoy segura de si duerme o no.
Tienen mucha fuerza que, me parece, viene de dos sitios: la imaginería y la atmósfera.
Aunque el que comentas es sin duda un retrato muy potente, lleno de resonancias difíciles de describir y descifrar.
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