Intento seguir lo que se cuece por ahí en literatura, y sin embargo me invade una sensación de completa confusión, de no saber distinguir el grano de la paja. Las dos veces que me he acercado a un libro por las loas de un suplemento literario, me he encontrado con novelas acéfalas, sin intención, sin vida, malas técnicamente y mal concebidas. Del todo inmerecedoras de esos exaltados elogios.
Si yo sólo busco libros honestos.
Me gusta entrar en las librerías. Y siempre veo cuatro o cinco carteles diferentes que dicen cosas como: “¡La gran revelación del año!”, “¡La novela que ha cambiado el género policiaco!”, “¡El libro que ha batido todos los récords de ventas mundiales!”. Cada semana hay dos o tres revelaciones mundiales. Al menos eso claman las frases diseñadas por los departamentos de publicidad. Yo, en mi embrutecida ignorancia, no tengo ni idea de marketing, pero voy a probar a resumir todo eso en una palabra: ruido. Voy a probar con otra: humo.
Una posdata:
A este respecto, ahora estoy leyendo un libro sobre mediums y fantasmas publicado en los años 70. En la portada lleva una frase de reclamo: “Un libro que establece la frontera entre el fraude y la verdad paranormal”. Si alguien publicase este libro hoy, año 2012, sin duda la frase tendría una ligera variación: “EL libro que establece la frontera entre el fraude y la verdad paranormal”.
lunes, 16 de enero de 2012
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13 comentarios:
Da títulos. ¿Qué novelas eran esas? ¿Salían dinosaurios, niños judíos, un cementerio de libros?
¿Para qué concretar un fenómeno tan extendido? Pero al cementerio de libros lo defiendo: el tío tuvo que tener éxito en Alemania para tenerlo en España. Yo me enteré de 'La sombra del viento' por una recomendación personal. Fue una novela adoptada por la gente, que ganó su éxito sin grandes carteles, lector a lector.
Las de después no las he leído, pero esa me gustó.
Vamos... Un tío como tú ya ha desarrollado la fuerza... Sientes la fuerza (solo hay que ver cómo escribes)... Entras en una librería y ya sabes, por la Fuerza, qué libros son guays. De hecho, las librerías que te molan son las de viejo, donde no hay carteles que desorienten tu percepción de la Fuerza.
Hay otros criterios. En novedades, considerar especialmente reediciones, especialmente orignales de los años 30 y 60 mejor y último tercio dle XIX, mejor. (si alguien se tomó la molestia de reeditarlas recientemente, por algo será)
Ahora que yo honestísimamente aconsenjo Ínsula Avataria
(lo pones a huevo, lo siento, no me pude contener)....
Suplementos literarios? Aún se hacen?
Pienso lo mismo de Zafón. Se posicionó en un nicho literario muy particular adoptado con pasión por mucha gente... Las cotinuaciones ya... (pues lo propio del oficio)
Es que las editoriales dedican poco a la publicidad y luego pasa lo que pasa...
Yo recomiendo Don Winslow, una bestia escribiendo. Y si no, a por los clásicos: tengo a la cola el Hombre Ilustrado de Bradbury.
Es como "el partido del siglo", que los hacen 3 ó 4 veces al año.
Aunque... ¿Por qué no puede haber cada semana dos o tres revelaciones mundiales? ¿Tienen alguna periodicidad exacta? :P
-Sr. IA: En efecto, a veces mola comprar a ciegas. En especial en las librerías de viejo. Me encanta buscar libros olvidados, perdidos, pero con un encanto especial. Haberlos haylos. Y te sientes como un explorador en la selva incógnita. Supongo que el libro digital va a significar una revolución en ese sentido.
-Roberto: Sí, se podían romper un poco más la cabeza las agencias de publicidad. Aunque, bien pensado, lo mismo podrían decir ellas de los escritores...
-Joe: Anotamos.
-Salva: Ya parece que la liga sea una excusa para los 4 o 5 Madrid-Barça del año.
Hay mucha paja recomendada en la prensa. La parte positiva es que siempre encuentras alguna joyita.
El otro día, gracias a Babelia conocí a Jaume Cabré (Yo confieso). Gracias al suplemento estoy leyendo "Les veus del Pamano". llevo 150 pag. de 600, y ya me parece una maravilla.
Pero recomiendo que cada uno se deje llevar por su instinto a la hora de elegir.
Un saludo
Leí que a Jaume Cabré le llamaban el Thomas Mann catalán... casi nada.
Lo que mejor funciona son las recomendaciones personales. Ahí no hay truco.
Para mí, será una bendición el día que el ebook triunfe y el papel quede reducido a librerias de viejo. Además, te sacas verdaderos novelones a dos euretes. Pasas dos horitas la mar de entretenido rebuscando y todo por dos euretes... Mágico...
Y el encanto que tienen. Al fin y al cabo, los libros, como las personas, tienen su propia biografía, sus cicatrices, sus marcas. Una vez compré un libro viejo que aún olía al tabaco de sus antiguos dueños.
Las novedades aparecen y desaparecen a tal velocidad de las estanterías que todo queda reducido a berrear lo máximo posible en el menor tiempo disponible. Evidentemente, cuanto mayor es la capacidad torácica de la editorial que hay detrás, mejor le va al libro.
Ese es un resumen perfecto del mercado editorial. Menos más que aparte del mercado editorial está la literatura
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