lunes, 31 de enero de 2011

'el minato'

La ilustradora Vanesa Domingo Montón ha hecho algo tan difícil como dar imagen a un arte marcial que no existe y que da título a El minato, un cuento que me escribí el año pasado. Vaya aquí un cacho del relato.


El minato alcanzó fama mundial a principios de los ochenta gracias a la película Bloody Minato Fighter. El kárate y el kung-fu habían triunfado ya anteriormente de la mano de estrellas como Chuck Norris o Bruce Lee. Ahora los productores buscaban un nuevo filón que relanzara el género de artes marciales. El minato era justo lo que necesitaban. Steve Hornby fue elegido para dirigir el film: “Trajeron de Tang-Tang un experto para las coreografías en las escenas de lucha”, recuerda. “Él traía un montón de ideas filosóficas y todo eso, pero nosotros queríamos hacer una película de peleas. Con acción, con chicas. El minato tiene un montón de patadas y saltos espectaculares. Y luego estaba todo ese rollo de los cachivaches y los trucos de magia. Era una bomba: una mezcla de James Bond y Bruce Lee”.

jueves, 27 de enero de 2011

‘the english ghost’, de peter ackroyd


Debe ser uno de los libros de más éxito en estos momentos en Inglaterra. Al menos es imposible no encontrárselo en el escaparate de toda librería de Londres, y mira que hay. Yo tuve suerte, pues lo pillé de segunda mano en un mercado de Norwich por dos libras. The English Ghost, del escritor londinense Peter Ackroyd, nos propone un repaso de los casos "reales" de fantasmas, encantamientos y poltergeist más famosos o curiosos de la historia del Reino Unido. Mediante un importante esfuerzo documental, el autor nos lo cuenta todo sin literatura, a golpe de cartas, diarios o artículos de prensa la mayoría de las veces de puño y letra de las personas que "vieron" el fantasma. Con afán casi notarial, los testimonios nos describen sus sensaciones y pensamientos ante el "avistamiento" sin que medie intención dramática. Ha sido una experiencia interesante este libro. Una manera diferente de pasar miedo que aconsejo a los lectores curiosos.






Una posdata:
Va en el ABC una reseña de Aquelarre, antología del terror en español de Salto de página en la que he tenido la suerte de participar con el cuento La luz encendida. El artículo, muy guay, puede leerse AQUÍ.

lunes, 24 de enero de 2011

ficciones de londres + reseñas

García Márquez dijo (o escribió) que estamos aquí para contar historias. Faltaría añadir que también para escucharlas (o leerlas). Y lo que es contar, maravillosamente bien lo hacen Miguel Paz Cabanas y Horacio Convertini. El primero ha ganado el I Concurso de relatos El Colectivo - Ficciones de Londres con el cuento Dos hombres y un destino y el segundo ha quedado finalista con Azul negro. Dos relatos opuestos. Pero ambos naciendo del vértice de una misma ciudad: Londres. Mientras Dos hombres y un destino nos hace reír con una escritura rápida y graciosa que recrea el Londres que pisó una entonces gloriosa Massiel, Azul negro nos envuelve en una historia de amor terrorífico e imposible. Dos cuentos distintos, dos Londres distintas. Enhorabuena a los ganadores y a los organizadores. Los cuentos pueden leerse AQUÍ.
Por cierto que en este enlace se puede ver un vídeo con la entrega de premios en la Ibérica de Londres, que me perdí porque estaba currando en la WTM.

Una posdata:
Han salido un par de reseñas de Aquelarre, antología del cuento de terror español en la que participo con un relato que se titula La luz encendida. Pueden leerse aquí y aquí. Me ha hecho gracia lo de que lo mío es lovecraftiano. Un honor en todo caso.
¡Ah! Y Elena Montagud reseña Calabazas en el trastero - arañas, volumen en el que participo con el cuento El laberinto de la araña que, ¿lo he dicho ya?, ganó el premio Nosferatu que votan los lectores de la revista, y el Nocte al mejor relato de terror de 2010. El laberinto de la araña aparece también en Cuentos inhumanos.

miércoles, 19 de enero de 2011

el centinela

El invierno pasado me escribí un cuento de marcianos titulado 'El centinela'. La escritora e ilustradora Anabel Zaragozí lo ha hecho ahora imagen.


Diez años terrestres duraba ya la expedición del Centinela. Diez años por galaxias incógnitas, asistiendo al inconmensurable espectáculo cósmico cuyas reglas escapaban a su único tripulante. A él todo le parecía mecánica. Hermoso en su grandiosidad, pero carente de sustancia. En realidad eran los seres vivos, esas minúsculas cosas dotadas de conciencia y que existían por un periodo de tiempo limitado, lo que le daba quizás algún sentido a todo. ¿Pero tenía sentido buscar un sentido?

domingo, 16 de enero de 2011

un paraguas

Me lo encontré en Hyde Park. Parecía que necesitase ayuda y nadie pudiera dársela.


jueves, 13 de enero de 2011

el krakrakrá

El invierno pasado, por si no tenía bastante follón, me escribí una serie de casi 60 cuentos. Durante primavera y verano trabajé en ellos, pero nada que yo haga está terminado mientras no pase por las manos de mis dos correctores, Salva Montesinos y Ximo Baixauli, a quienes no les gusta ser nombrados.
El Krakrakrá es uno de esos cuentos, y esta es la ilustración que Stygryt, diseñador, dibujante y guionista de brillante cabeza en todos los sentidos, ha hecho sobre él.

lunes, 10 de enero de 2011

‘aylmer vance: ghost-seer’, de alice & claude askew


El éxito de Sherlock Holmes hizo que la literatura popular inglesa de finales del XIX y principios del XX se llenase de investigadores carismáticos con fascinantes capacidades intelectuales que resolvían misterios imposibles. Aylmer Vance es, de esta legión, uno de los más interesantes. Su especialidad no eran los delincuentes, sino los fantasmas. Esta especie de CSI espectral protagonizó varios cuentos escritos con notable artesanía por Alice y Claud Askew. Sus descripciones rozan a veces lo poético. La creación de atmósferas es memorable (en especial cuando se trata de casas encantadas), lo mismo que la caracterización de Aylmer Vance quien, por supuesto, tiene su propio Watson. Es una suerte que estas genuinas historias de terror e intriga hayan vuelto a ser publicadas después de varias décadas perdidas en el baúl de los descatalogados.


Por otra parte, Ana Morán le dedica en La cueva del huargo una reseña a Alarido de Dios. Con mi tradicional vileza, destaco lo que más me conviene. El resto, AQUÍ:

Pero qué es Alarido de Dios. Alarido de Dios es, en buena medida, la traslación de la figura del western crepuscular a la fantasía épica. Es la historia de dos hombres de mentalidades opuestas Vervoék, guerrero con un aura mítica para sus compatriotas, y Dedekáer, diplomático, que se embarcan en una misión suicida en busca del único remedio que podría decantar a su favor la guerra que su pueblo casi tiene perdida contra Los Demonios. Todo con un telón de fondo bélico tan crudo como realista, no apto tal vez para todos los paladares, que se antoja como un soplo de viento fresco a quien esto suscribe. Un telón de fondo, donde no hay buenos o malos, sino que todo depende de la perspectiva con que veas las cosas; donde cada bando tiene sus miembros honorables y sus asesinos sin escrúpulos, donde cualquiera pude ser llevado al límite y cometer actos que le revolverían el estómago. Un marco que, como ya decía, es la guerra en su expresión más cruda y realista.