Repasando papeles viejos he encontrado estas líneas en la papelera donde guardo mis poemas:
La luz
Nos aferramos a la luz y tirando de ella sorteamos las bocas de laberinto con que a cada trecho nos tienta el mundo.
Nos aferramos a la vida. Es lo único firme, lo único cierto, en nuestros ingenuos esquemas y previsiones.
Nos paralizan el miedo, la desesperanza, el cansancio. Y olvidamos que no hay mal sin bien ni dolor sin risa. Que todo es lo mismo, que no se le pueden amputar asignaturas a la vida.
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