Me compré El Buscón de Quevedo hace la bromilla de once años, los mismos que se ha tirado en el estante hasta que por fin me he animado a leerlo. Y me estoy riendo. Me estoy riendo mucho con la picaresca. Dicen que la picaresca es muy española. La del Buscón Pablos me hace mucha gracia. Pero pienso en su versión actual. En la que practican políticos, bancos, inmobiliarias, ayuntamientos, pasapiseros, magos del marketing, de las finanzas, de las relaciones públicas y demás vendedores de crecepelo. Esa picaresca ya no me hace gracia. Es una podredumbre que recorre toda la sociedad española y que obliga a jóvenes bien formados a buscarse la vida fuera no por gusto, sino por necesidad. Una podredumbre que ata de pies y manos a quien quiere crear una empresa, que machaca a los autónomos, que ha propiciado un mercado laboral anquilosado y un país con la productividad más baja de Europa. No me gusta esta picaresca basada en que cada perro se lame su polla y en que si eres honrado eres tonto. En que cada cual tira para lo suyo sea a la escala que sea. El resultado de ese creernos todos listos bien lo tenemos delante: cajas virtualmente quebradas por mucho eufemismo que nos cuelen en los medios, administraciones públicas endeudadas de por vida, Gran Hermano las 24 horas del día. Y lo más grave, lo más dolorosamente grave: que la gente no llega. Que por pagar una mierda de piso una pareja no pueda tener niños. Una casa no vale lo que pretenden que paguemos por ellas. Hemos cambiado señores feudales por bancos, pero el diezmo se sigue pagando igual.
Mientras tanto, me consuelo riendo con las aventuras del Buscón.
lunes 21 de febrero de 2011
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7 comentarios:
El ejemplo más claro: Nueva Rumsasa. Ruíz Mateos ha vuelto a timar a media España, por segunda vez. Somos tontos, dejamos que nos chuleen, y luego a poner el culo.
Y esto es solo el principio... Buen análisis. Me ha encantado la cursiva en políticos.
P.D. Nueva Rumasa... En fin, que puede decir un vallekano de esta esperpéntica familia. ¡Ruiz Mateos fuera del barrio!
En época de crisis es bueno leer a Quevedo, sin duda. Y ahora, con tanto paro, hasta se tendrá tiempo para leer...
Ja... El diezmo... Ya quisiera uno. En realidad, el Estado se lleva cerca del 60% de nuestras rentas.
En cuanto a Ruizmateos, no son tantos. 5000 inversionistas confiaron en él y sus bonos no-garantizados al 8%. Allá cada cual donde pone el dinero.
El Buscón era la generación ni-ni de su época.
Igual que en el S.XVII, poderoso caballero sigue siendo Don Dinero. Y siguen pagando los de siempre.
buf! si, mejor reírse...encontrar espacios para el relajo....espacios para que el/la "reality" deje de dar puñetazos a las narices, y al higadillo...suerte que también existen otras realidades donde nutrirse....saludos!
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