
La literatura de fantasmas inglesa está poblada de personajes fascinantes. Sir Andrew Caldecott es uno de ellos. Fue durante toda su vida lo que se dice un hombre de responsabilidad y poder. Ejerció de gobernador colonial de Hong Kong y Ceilán. Sólo al retirarse, ya mayorcete, de su vida de alto funcionario, regresó a Inglaterra y publicó el que fue su primer libro, Not Exactly Ghosts, una recopilación de relatos de terror tan extraña y tan sutil que cuesta pillarle el tranquillo, pero cuando lo haces prepárate. Corrían los años 40 del siglo XX. El éxito le llevó a sacar una segunda antología no tan redonda, Fires Burn Blue. Luego falleció. No tuvo tiempo de decirnos más. Dicen que trabajó sus relatos durante décadas antes de sacarlos a la luz. Sus cuentos han estado descatalogados durante más de medio siglo, pero ahora, igual que los indescriptibles fantasmas que habitan sus páginas, han vuelto a la vida de la mano de Wordsworth Editions y yo los he leído con mucho gusto para mi persona. Tienen una indescriptible calidad desazonadora. Hay algo enrarecido y extraño en ellos, difícil de describir. Lo único que se me ocurre es recomendar su lectura.


Una posdata:
Qué bueno que Cuentos inhumanos figura en la lista de los libros más populares entre los usuarios de la web de cine de terror Aullidos. En concreto este libro con relatos de un servidor e ilustraciones de Verónica Leonetti es el número 17 del ranking.















