domingo 28 de noviembre de 2010

un sótano de hampstead

Ayer fue un día a bajo cero pero con un sol radiante aquí. Aproveché para ir a Hampstead, el vecindario donde tiene su casa Tim Burton y donde vivieron Leonard Cohen, Keats, Byron, Tagore, D.H. Lawrence y muchos más. Es también el barrio donde Lucy, la primera víctima de Drácula en la novela de Bram Stoker, se dedica a rondar por las noches en busca de sangre y donde tiene su cripta. Y donde Van Helsing y compañía la atraviesan con la estaca. Disfruté paseando por esos árboles antiquísimos bajo los que milenios atrás los druidas practicaron sus ritos.
De casualidad entré en una librería de viejo que resultó ser el auténtico cementerio de los libros de La sombra del viento: Era un sótano. Estaba dividido en pasillos estrechísimos donde los libros llegaban hasta el techo. No había más que libros por todas partes. Murallas de libros. Obstruyendo el paso en algunos lugares, incluso. En aquellos estantes se alojaban todos los libros imaginables: Cervantes, Shakespeare, Kafka, Dumas, Poe, Goethe. Pero también muchos otros de autores que me eran desconocidos.
Encontré dos joyitas que me vienen perfectas para La colina de la lluvia, el proyecto de fantasmas que ando preparando. Se trata de una historia de la parapsicología inglesa y de un manual de investigaciones paranormales “de campo”, ambos publicados en los años sesenta. Entre los dos no gasté más de siete euros.
Me acerqué al propietario de la tienda y, después de pagarle, tuve un impulso: dejé sobre el mostrador un ejemplar de Los navegantes que llevaba en la bandolera. Lo miró, me miró y dijo:
-¿Es para mí? ¡Gracias! Ahora lo que haga con él ya no es asunto tuyo. Vete, vamos.
No le dije nada. Nos sonreímos. Con eso di el pacto por cerrado. Me marché.
Es del todo improbable que alguien lea nunca ese libro. Me da igual. Lo que me gusta es haber dejado un poco de mí en ese sótano de Hampstead, en tan exquisita compañía.

17 comentarios:

J.E. Alamo dijo...

Es un relato maravilloso, José Miguel... Y encima lo has vivido.

ftemplar dijo...

Genial.

Fer

noe dijo...

esas son las pequeñas cosas de la vida, que merecen la pena.

Sim dijo...

Estupendo. Dan ganas de ir.
Si te interesan las historia de fantasmas ingleses, yo te sugeriría echar una ojeada por el folk inglés de la primera guerra, que sé que te gusta... Es una pasada y quizá es menos conocido -en España- que el gotico y tal.

Dani dijo...

De acuerdo con Joe: un relato muy chulo.
Gracias a tus recomendaciones, la penúltima vez que visitamos Londres nos acercamos a Hampstead (y descubrimos Break Lane... como te lo podremos agradecer?!?) y nos encantó el lugar. Esta biblioteca no la vimos, probablemente nunca vuelvas a encontrarla... ya no está ahí.

PD: Por cierto, el verdadero "cementerio de los libros" está en la calle canuda, del barrio gótico de barcelona!!!

Claudio dijo...

Eres un golfo que aún cree en el romanticismo ;)

roberto dijo...

Hay lugares con magia... y libros que quedan bien en ellos.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

-Joe: jeje, me gusta afilar la vista.
-Fernando: Tuve una mañana genial, no lo niego.
-Noe: Y que a veces no nos paramos a valorar.
-Sim: Pues justo ahora estoy con un tio de los años 20. Es muy cañero, aunque hecho de menos esa especie de credulidad victoriana del narrador.
-Dani: El trueque es justo, pues vosotros me descubristeis el roof de los Beatles y Proud Camden.
Ey, no le quitaremos a Barcelona la titularidad del cementerio de los libros, pues ahí nació el mito.
-Claudio: Qué va. Lo que pasa es que soy poco práctico.
-Roberto: O nosotros le damos magia a los lugares. No sé. A lo mejor otro hubiera visto allí un montón de libros inútiles. Como hay gente pa' to'...

Enric Herce dijo...

Seguro que al igual que sucede en La sombra del viento, tu libro termina escogiendo a su lector.

Salva dijo...

Un poco de BookCrossing nunca viene mal.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

-Enric: Pues qué gusto más raro tiene ellibro entonces.
-Salva: Ese era el objetivo inicial. De hecho ya hay por toda la red de bookcrossing de la ciudad ejemplares de Los navegantes infiltrados.

Dani dijo...

De fet, lo bueno del cementerio de los libros es que está en muchas (todas) partes; lo he visto en madrid, en el cairo, en nueva york...
así mucho mejor!

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Exacto. Lo curioso es que los llamamos cementerios cuando, pienso, en su silencio son lugares llenos de vida. Sólo hay que pararse a escucharla.

VERONICA LEONETTI dijo...

Seguro que ya te has ganado tus alas.
Y apuesto a que alguien lo pilla.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Apuesta aceptada.

Anónimo dijo...

Pedazo de relato. Mola mucho leerte.
"Eres bueno y sabes que eres bueno"
Como te vamos a echar de menos en futuras salidas por Londres. Keep us posted!! Y recuerda, nos queda una gorda en Alicante con todo el personal!!!!
Un abrazo figura, y cuidate mucho.

David Gomez

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Yey, la noche llega a Londres y a Alicante. Nos vem!