lunes 26 de abril de 2010

cuentos inhumanos

Buenos días. Aquí va el prólogo de Cuentos inhumanos y una ilustración de Verónica Leonetti perteneciente al relato Mundo reflejado.


Los viejos aficionados a la literatura de terror solemos sentir cierto desencanto, en
lugar de alegría, cuando vemos un nuevo título. Lo más probable es que nos
encontremos con temas manidos y desarrollos previsibles. Somos perros viejos y
estamos curados de espanto, por eso lo que debería ser ilusión tiende a convertirse en
indiferencia. Las buenas ideas escasean y la mediocridad es la norma. Cada nuevo
lanzamiento no es motivo de júbilo, sino de temor, sabemos que lo más probable es que
no se cumplan nuestras expectativas y quedemos defraudados; que cuando nos
lancemos a la lectura nos encontremos con más de lo mismo. Nos han vendido cientos
de veces a autores que son los nuevos King, supuestas revoluciones estilísticas que sólo
son fuegos de artificio, historias aterradoras que se convierten en rutinarios guiones de
telefilme. Cuando acabas el libro has cumplido una vez más con el trámite de la lectura,
pero solo queda un poso oscuro, una sensación de vacío. Muy pocos libros nos llenan.
La experiencia nos ha vuelto desconfiados.
Por eso cuando de verdad descubrimos a un autor intenso, los primeros sorprendidos
somos nosotros. Experimentamos esa sensación de satisfacción que casi es un escalofrío
y nos encontramos a nosotros mismos esbozando una tonta sonrisa de complacencia.
Somos como descubridores que pisan terreno no hollado. Hemos encontrado a un buen
escritor, alguien capaz de llegarnos muy adentro, de hacernos sentir y vibrar. De
transmitir y estremecer.
Eso es lo que sentimos en Saco de huesos cuando realizamos la lectura de estos
“Cuentos inhumanos”, pura sorpresa. No se trataba de las mismas viejas historias
contadas de forma rutinaria. El autor sabía manejar los resortes del terror con maestría y
ofrecía más ideas novedosas por página que otros escritores en toda una novela. Además
no se limitaba solo a asustar, sino que su prosa tenía tanta fuerza que te obligaba a
implicarte en los relatos, a empatizar con los protagonistas y vivir sus desasosegantes
desventuras.
A sentir con intensidad.
Esperamos que pronto descubráis por vosotros mismos lo que afirmamos. Hemos
intentando encontrar las palabras que os puedan preparar para la sorpresa, pero ni
siquiera se nos ha ocurrido un autor con el que comparar a José Miguel Vilar-Bou. Hay
muchos tipos de terror: gore, terror psicológico, fantasía oscura, género fosco, terror
físico, mata-mata… pero en los cuentos de José Miguel podemos descubrir un nuevo
tipo de terror, algo nunca visto, que nos atrevemos a bautizar como “filosofía oscura”.
En sus relatos puede percibirse cierto determinismo, bastante nihilismo y una gran
carga de existencialismo, todo esto aderezado con amenazas sorprendentemente
plausibles, de forma que la rutina diaria se convierte en un monstruo capaz de
devorarnos (o al menos de hacernos desaparecer). Sus relatos hacen que nos planteemos
cuestiones inesperadas, que la desazón propia de la literatura de terror nos aplaste como
si pesara. Sus ideas son inquietantes a un nivel casi subconsciente, el terror que genera
Vilar-Bou no es físico, ni nace en nuestro corazón, no es visceral, sino que comienza a
fibrilar muy despacio en los recovecos más apartados de nuestro cerebro, sin que nos
percatemos apenas, y poco a poco aumenta la frecuencia hasta generar extraños
armónicos que nos hacen vibrar con resonancias nunca sentidas.
El tono es oscuro, y esa carga de filosofía antes comentada transmite cierta
melancolía, porque su terror es intelectual, emocional, ese tipo de terror que de verdad
llega a afectarnos.
Adéntrate en este mundo plagado de sombras sin forma, de espejos cubiertos de
polvo en los que no ves si el reflejo corresponde a tu imagen, de ceniza grisácea
flotando en el aire como estrellas apagadas. Aparta las telarañas de tus ideas
preconcebidas y preparate para una experiencia sorprende, enriquecedora y aterradora.
Además, las turbadoras imágenes de Verónica Leonetti te ayudarán con su terrible
belleza a imaginar aquello que tu cerebro no pueda concebir. Cada trazo de cada
ilustración esconde mundos y pasiones. Así puedes intuir el camino que debes recorrer,
pero… ten cuidado, porque las señales no son claras, quizás te pierdas entre esos
complejos diseños y llegues a universos que, de otra forma, nunca hubieras descubierto.
La alegórica iconografía de Leonetti es el complemento ideal para la prosa afilada,
sombría y simbólica de Vilar-Bou.
Enfréntate a estos “Cuentos inhumanos” con la mente abierta y experimenta el
placer de descubrir a un autor que hace renacer la esperanza en el género de terror.
Acabarás el libro con una sonrisa de satisfacción congelada en tu rostro, como hace
tiempo no has sentido. Seguro.
Saco de huesos

15 comentarios:

Anabel dijo...

Eso es apostar fuerte por tu talento, José Miguel. Bien merecido. ¡Enhorabuena!

J.E. Alamo dijo...

Nada nuevo bajo el sol... Vamos, que yo llevo admirándote hace algunos años ya.

roberto dijo...

Excelente prólogo y estupenda la ilustración. Un lujo.

Salva dijo...

Ya le he hecho hueco en la estantería.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

-Muchas gracias, Anabel: Qué buena tu nueva foto de perfil. De profesional total.
-Joe: Sí, pero me estoy quedando sin fondos para financiar mis sobornos. Con esto de que el euro cae en picado...
-Roberto: Esta ilustración es de las que más me gustan junto con la portada. Por cierto que menudo currazo se metieron unos y otros para llegar al resultado final. Y qué paciencia tuvieron conmigo. Dos meses de gestación.
-Salva: Será un hueco pequeño porque el libro es prieto. Después de dos novelacos tenía la ilusión de hacer un libro que no llegara a las 150 páginas y al final han sido dos.

Claudio dijo...

¿Dos? ¿Cuál es el otro? ¿El de la Diputación?

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Exacto, el de 'La quietud que precede'.

Juan José Tena dijo...

Que buena noticia,a ver si puedo pillar uno,felicidades.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Mira, pues hoy ha salido de imprenta.

Enric Herce dijo...

Ya me han confirmado de la editorial que la semana que viene lo tengo en casita. Ganas hay.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Muchas gracias, Enric. Has hecho una gran adquisición ;)

Egosum dijo...

Lo acabo de ver el Fece..., enhorabuena, este lo compro: voy a pedirlo a Paris-Valencia, supongo que llegará sin problemas. Es donde suelo pedir los libros y supongo que no habrá problemas en la distribución. De todos modos, éste sí lo voy a comprar y ya lo he recomendado en mis blogs y facebook. Adelante y suerte.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Muy buenas, Salvador. Muchas gracias por la difusión y por interesarte por el libro. Pienso que nos ha quedado bastante cañero.

Egosum dijo...

Lo estoy leyendo y es excelente. He mandado alguna cosa mía a Saco... Cuando lo acabe lo comentaré en mis blogs. Ya se lo he recomendado a algunos amigos. Mucho ha cambiado la cosa desde aquella primera novela corta que me diste a leer (y estaba bien para tu fase personal, ya te lo dije, la leí a gusto), pero vamos ascendiendo... Eso está muy bien, adelante. Yo tengo algunas cosas que pueden cuajar y otras que, pudiendo ser, no me interesaron. No es el tema económico, es otra cosa. Bueno, adelante y manos a la obra... Saludos.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Hola, Salvador. Me alegro de que te esté gustando y muchas gracias por la difusión.
jaja! Es verdad que lo primero que uno escribe siempre es un poco fulero, y fuiste muy amable leyéndolo. Lo importante es aprender todo lo posible, pues eso es lo más divertido de escribir.
Seguro que cautivas a los de Saco de Huesos, que son unos enamorados de la buena literatura de terror.