jueves 18 de febrero de 2010

'alarido de dios' en literatura fantástica

En 2004 y gracias a León Arsenal, a quien conocí por una entrevista para Diario de Valencia, publiqué mi primer cuento en la revista Galaxia. Ver Vidas de piedra (un relato que ya me había dado una alegría en forma de premio universitario) en aquellas páginas que tanto recordaban a las revistas pulp de los años 30 me hizo pensar por primera vez que se podía ser escritor.
Poco después me marché a Serbia y un día, curioseando por Internet, descubrí una reseña muy positiva de mi cuento. Era en una web que se llamaba Literatura Fantástica y la firmaba un tal Mariano Villarreal, de quien no tenía ni idea quién era.
En ese momento andaba yo escribiendo Los navegantes. Esa novela, creo que se siente al leerla, supuso una lucha terrible conmigo mismo y con el país donde la escribí, al que tanto amo y echo de menos. Una lucha de la que salí vivo y reconciliado con algunas cosas.
Me ayudó mucho leer esa primera reseña de Vidas de piedra. Era la primera vez que alguien que no fuera familiar o amigo hablaba de mi trabajo. Me ayudó a decidir que quizás sí que tenía sentido seguir llenando aquellas libretas y hablando de Akkán y todos esos. El tiempo le dio la razón a mi intuición.
Un año después estaba de vuelta en España, perdido y confuso, como le pasa a todo aquel que regresa al calor del hogar tras una experiencia intensa que te cambia por dentro, que muda todas tus preferencias. Tampoco tenía trabajo quitando de unas colaboraciones freelance para una revista. Eran reportajes de viajes y de eso que ahora llaman “impacto social” (o sea, crónica negra de toda la vida).
Como digo, me sentía tremendamente desorientado y sólo supe remediarlo escribiendo un cuento que envié para algo que yo no sabía lo que era y que se llamaba Visiones. Pues resulta que el seleccionador de esa antología era el tal Mariano Villarreal, y que además decidió coger mi relato para un libro en el que iban muchos otros autores de fantasía a los que ahora conozco, leo y admiro.
Y todo el rollo viene porque justamente este mismo hombre y esta misma web sacan ahora una crítica de Alarido de Dios que se puede leer en este enlace.
Y como es de bien nacido ser agradecido hasta me hace feliz que diga que no soy un narrador “estilista”. Intento ser duro, espartano y realista conmigo mismo. Me daría asco ser (o aspirar a ser) un “estilista”. Uno de esos tíos que releen lo que han escrito y piensan: “Pero qué bien escribo. Qué favor le hago al mundo escribiendo”.

15 comentarios:

Claudio dijo...

Estilista en cuanto a las gorras que te pones en invierno. Eso sí, tienes algunas metáforas cojonudas.

En Literatura Fantástica también reseñaron El Dios de los Mutilados, destacando tanto lo que les había gustado como lo que no. Y cuando conocí a Mariano le dije: tío, tu crítica es la más sincera de todas las que me han hecho. Y joder, esas cosas se agradecen.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Ah, sí. El tío es implacable.

David Mateo dijo...

Se dice que a todo cerdo le llega su San Martín, y a tu cerdito Mutilado ya le tocaba pasar por las garras de Villarreal (no confundir con el municipio de Castellón). Me alegra ver que en este caso ha sido un San Martín idílico que perfectamente podría ser un San Valentín.

roberto dijo...

Yo disiento. Sí que eres un estilista (con estilazo, además).
Pero escribir bien no es lo mismo que escribir bonito.

J.E. Alamo dijo...

Yo ya no te digo mas lo mucho que me gusta como escribes o van a pensar que me sobornas ;-)

José Miguel Vilar-Bou dijo...

-David: Hasta los cerdos alados tienen su San Martín alado.
-Gracias, Roberto. Uno hace como puede. Y que sepas que en esta temporada las botas asimétricas harán furor.
-Joe: O algo peor.

Ismael Martínez Biurrun dijo...

Yo pienso exactamente lo mismo que Roberto. Si este libro no es un alarde de estilo que baje Ü y lo vea. Ponerle un 6 de calidad literaria me parece de un rigor incomprensible, aunque la crítica de Mariano está muy bien y es claramente positiva.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Muchas gracias, Ismael. En el colegio siempre fui de los que iban a por el seisecillo, así que tampoco pasa nada.
Por cierto qué maravilla de 'Invasión' había en aquel 'Visiones'. Qué sobriedad formal y qué atmósfera.

Anónimo dijo...

Buenas, aqui Mr. Rigor (mortis) :-)
(perdon por no poder usar tildes)

En mi reseña me refiero, obviamente, a ESTE libro cuando digo que "Vilar-Bou no es un estilista, sino un narrador dotado de aciertos pero también de algunas carencias", porque he leido relatos suyos que eran un verdadero ejercicio de estilo. Y hablo de estilo en buen sentido, no como un artefacto preciosista carente de mayor fundamento. Y es que la historia no lo requeria y por eso me parecen perfectas cosas como la voz narrativa.

Lo cual no quita para que me parezca que la calidad literaria, que no es solo el estilo, vaya, digamos que creo es mejorable. Obviamente, es una opinion subjetiva, pero que intento argumentar.

Finalmente, muchas gracias por las palabras de todos vosotros. Me ha encantado formar una pequeña parte de vuestra gran biografia. personas con talento (¿habeis oido hablar del "rat pack"?) a las que la casualidad llevo a unir en un mismo proyecto, aquel Visiones 2006 de tan grato recuerdo para mi, y al que echo de menos la inclusion del amigo David Mateo (pero lo intente, eh, ya sabes que lo intente).

Pero, en fin, es mejor hablar de libros que de reseñas.

Un abrazo,

Mariano Villarreal

Dani dijo...

Estilista, lo que antes se conocía como peluquero, y aún más antiguo, como barbero.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

-Hola, Mariano: Cuatro años hace del Visiones 2006. No pasa nada menos el tiempo...
Aquí estas líneas se conforman con un poco homenajear tu curro de dinamizador del cotarro fantástico.
-Hola, Dani: Incluso cabrían en la definición escritores tipo Alessadro Baricco y algún genial estafador más.

Enric Herce dijo...

Creo que todos valoramos el savoir faire de Mariano y su objetividad en la crítica literaria. Sus reseñas nunca son complacientes, pero siempre son argumentadas, elementos estos en tiempos de fast food internetil, en que hasta el más tonto hace barcos y ya de paso te reseña por hacer algo, se agradece, y mucho. Enhorabuena, por la reseña, a ambos.

El Zurito dijo...

¿Un sanmartín alado? Joder, eso si que ye chungo... Qué haces cuándo el gochu casque y se vaya a pique? Saltas a lo Bugs Bunny un segundo antes de petar contra el suelo? En fin José Miguel, que felicidades por la crítica. La mano izquierda daba yo por haber escrito Alarido...

Ismael Martínez Biurrun dijo...

Página 323, capítulo 1 de la parte VI. Si yo me encuentro algo así en un libro de fantasía épica le tengo que poner un sobresaliente, no tengo más remedio. Porque como dice Mariano, la calidad literaria es algo más que tener un estilo más o menos preciosista, y el mérito increíble de este libro es que consigue emocionarte con una historia absolutamente disparatada y gore. ¿Cómo lo hace? No lo sé. Pero hay un hilo de sensibilidad por debajo de toda la capa gruesa superficial que convierte este libro en algo más de lo que parece, en un libro mejor que otros, por decirlo así. No sé si eso se llama calidad literaria o de otra forma. Lo único que digo es que se trata de un libro excepcional, aunque es cierto que es muy difícil puntuar eso o explicarlo racionalmente...

Y juro que Equipo Sirius no me paga la publicidad.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

-Contigo estoy, Enric.
-Zurito: Acepto el cambio. Venga esa mano izquierda.
-Ismael:Sirius no sé, pero yo te debo por lo menos una paella.