lunes, 25 de enero de 2010

diseño

Por el mundo del diseño siento amor y odio. Por una parte detesto su falta de honestidad (me refiero al diseño publicitario) y por otra admiro las toneladas de arte, talento, trabajo e inteligencia que hay tras él. Como todos sabéis, no es raro que el publicista sea también artista en su tiempo libre. Mirad a Ruiz Zafón.
El otro día en una fiesta me regalaron un librito precioso con doce creaciones. Lo estuve admirando hasta que me di cuenta de que eran diseños publicitarios. Hasta ese instante creí que eran cuadros…
Hace no mucho le expresé al pintor Carles Gomila esta misma contradicción. Y él me respondió que los artistas capitales de nuestra cultura, los escultores que hicieron a los dioses romanos y los arquitectos que levantaron los templos griegos que tanto admiramos tenían exactamente la misma finalidad: hacer publicidad. Sus clientes eran dioses o reyes. Pero publicidad al fin y al cabo.

15 comentarios:

J.E. Alamo dijo...

Todo arte tiene su intento de atraer (engatusar?) al lector, oyente, mirón, etc. En resumen, al comprador.
Y hay publicidad que es puro arte.

Jesús Garrido dijo...

la típica fachada de siempre hacia los de fuera.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

-Contigo estoy, Joe. Incluyendo lo de que hay publicidad que es puro arte. Pero también me parece que la publicidad no hace más que usar las "armas" del arte para, por ejemplo convencernos de que compremos una compresa. Una perversión, vamos. Por mucho que genere dinero y más dinero y más dinero.
-Claro que sí, Jesús. Como tiene que ser.

Dani dijo...

No estoy muy de acuerdo. Personalmente procuro separar el mensaje de una obra de la estética de esa obra. Entiendo que hay muchos anuncios brillantes, o peliculas o libros o cuadros, que defienden intereses que yo considero terribles... (avatar, sin ir más lejos)

Enric Herce dijo...

Creo que Carles tiene mucha razón. Muchas de las obras que ahora veneramos fueron en su día encargos de la iglesia, de reyes y aristócratas y tenían fines claramente propagandísticos. Ahora las empresas han tomado su lugar, Andy Warhol lo tenía clarísimo.

VERONICA LEONETTI dijo...

Es cierto que en la publicidad puede haber tanta mentira como belleza y creatividad. Y además, nos acostumbramos fácilmente a aceptar esas mentiras. Sin embargo, nos desconcierta saber que nos guste tanto el ser engañados. Aunque sea de manera tan artística.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Por muy bueno y muy perfecto que sea un anuncio, detrás no hay más que vacío. Personalmente me repugna cómo la publicidad utiliza el lenguaje artístico desprendiéndolo de toda emoción y de toda humanidad. Ese rollo de "vender sensaciones" y no productos. Esa mentira tan gorda.
Alguno me dirá que el dinero y la publicidad es lo que "mueve" el "mundo", pero mirad lo bien que lo hace y cómo nos va.

Salva dijo...

Bueno, pues congratulémonos de que RTVE haya decidido suprimir la publicidad.

Blumm dijo...

El diseño debería volatizarse en productos como la leche condensada y la Nocilla (¿era Dream?)

¿Verdad?

Me gusta la boina que llevas. Se van a acabar las rebajas y no me voy a hacer con ninguna, verás...

Saludos.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Buenas, Blumm.
En mi caso personal la Nocilla Dream me ayudó mucho a abrir la mente. A pensar: "Otro tipo de novela es posible".
Pues la boina es una Burberry que me compré en el Corte Inglés antes de irme a Italia. Hace poco unos amigos me regalaron una muy chula del Zara. Y mi última adquisición es un sombrero Maz de pata de gallo que me compré en un mercadillo de Brick Lane. No me lo quito ni para rendir tributo a Onán.

Dani dijo...

En eso coincido plenamente, José Miguel, Nocilla Dream me pareció plenamente inspiradora.

Blumm dijo...

Aún no la he leído. Sí he leído la Lab. He empezado al revés, por la última. Pero me da igual, la verdad.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Bienaveturados sean los heterogéneos porque ellos heredarán el mundo.

Alicia dijo...

me ocurre algo parecido y me jode enormemente cuando la creatividad se pone a las órdenes de la superficialidad.
Un saludo

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Pues eso quería decir yo, pero no he sabido sintentizar. Gracias.