domingo, 28 de junio de 2009

cronaca en imágenes

La idea hoy era hacer una crónica de la presentación de Alarido de Dios en la Casa del Libro, pero Joe Álamo lo ha hecho tan bien en Letras para soñar, que casi remito a quien tenga curiosidad a su texto, en el que da cuenta de todo, todo, todo, y me dedica amistosas palabras que me vienen grandes.
Fue un acto distendido y tranquilo. Nos reímos bastante y al final corrió la tinta. Aquí va la crónica fotográfica cortesía de Noe López que fue el ojo tras la cámara. Las fotos dan una idea bastante guay de cómo fue la cosa.
Me queda sólo daros las gracias a todos por haber venido. Por habernos regalado vuestra tarde de viernes o por salir corriendo del curro para llegar a tiempo. Le disteis vida y alegría al acto, que es lo que al final importa y le da sentido.
Ahora es la novela la que debe seguir su camino.

Aquí al lado de Hildefonso Falcones en el escaparate de la librería:



Aquí el previo con Andreu Romero, David Ruiz y David Mateo:



Aquí la mesa, donde David Mateo me presentó con tanto arte que casi no fue necesario que hablara yo. Por cierto que al final hicimos intercambio de nuestros nuevos respectivos libros dedicados:



Aquí yo soltando mi rollo:




Aquí el respetable:




Aquí Salva, el lado racional de mis letras:



Aquí firmando, con diversos amigos:







Aquí gente de lo más poco recomendable: escritores y un dibujante.

jueves, 25 de junio de 2009

última llamada

Pues damas y caballeros, mañana viernes me pillo el avión a Valencia para presentar Alarido de Dios. Recuerden: 19.30 horas. Casa del Llibre (Paseo de Ruzafa, 11). Prohibida la entrada de armas al local.
Dos blogs capitales del mundillo fantástico se hacen eco del evento: La Sombra de Grumm, de David Mateo, y Rescepto, de Sergio Mars.
Por cierto que Ocio Zero ha publicado la que es la segunda crítica de la novela. Iba a hacer lo típico de extraer vilmente lo que me interesa. Pero Emilio Bueso me mete caña en ciertos puntos y casi prefiero compartirlo con el resto de condenados a este infierno:

Mil alaridos más
José Miguel Vilar-Bou sigue siendo el autor más creativo del fandom, y tal vez el único que narra historias únicas empleando una voz propia e inconfundible. Su segunda novela, «Alarido de Dios» (Equipo Sirius, 2009), vuelve a instalarse en la barbarie y en la atrocidad hasta extremos que no se suelen despachar fácilmente: contiene innumerables homicidios, un magnicidio, un fratricidio, varios infanticidios, un deicidio, múltiples genocidios y diversos actos de suicidio. Nos encontramos ante una aventura que expende violencia administrándola mejor que ningún cajero automático, y lo cierto es que la sensibilidad con la que se sirve toda esa crueldad continúa produciéndome asombro, porque las historias de amor paralelas a la trama principal son de un emotivo que no suele conseguirse ni en las novelas más rosas; y eso que en el lote de sentimientos que se han embutido en este libro se incluyen embarazos trágicos, espantosos adulterios, relaciones platónicas y separaciones insoportables. Aquí hay de todo, oigan. No se explica cómo es que, a carta cabal, no sobra ni un puto párrafo. Y no se entiende cómo hace el autor para embutir en un mismo discurso único cosas que parecen salidas de Borges, de Almodóvar, de Tolkien, de Joaquín Sabina y de Terry Pratchett.
La historia es, en realidad, una gesta épica: un imperio agonizante y subnormal envía dos emisarios a un pueblo vecino en busca de auxilio. Lo que tendrán que hacer los campeones, que son como la noche y el día, será traer una reliquia y, ya puestos, forjar una alianza que podría decidir la guerra. Así la historia queda seccionada en dos tramos de casi doscientas páginas: un largo viaje y su posterior resultado. La primera parte gusta y entretiene, mientras que la segunda resulta magnífica, imprevisible y tan brillante como que ya no deja de acelerarse hasta el final, tan terrible. Vamos, que el libro va en crescendo, gana interés a cada frase y no deja de transgredir y de conmover en ningún momento. Lo considero un trabajo casi imprescindible, y digo casi porque también tengo que reseñar algo que no me ha gustado.
Lo que no me ha gustado es que, de tan original que se pretende, el autor no consiga escapar de sí mismo, por lo que nos vuelve a situar en un contexto muy semejante al que escenifica su anterior trabajo, «Los Navegantes» (Ajec, 2007): de nuevo nos encontramos con civilizaciones inmersas en un conflicto bélico balcanizado, de nuevo el eje sobre el que gira la novela es una ciudad capital a punto de sucumbir a un intenso asedio, de nuevo los personajes son antihéroes y políticamente incorrectos… Lo que sí parece haber cambiado es el plano sexual, que ahora se hace más de querer y comienza a dejar de lado lo chabacano para volverse mucho más emocional. No obstante, y ahora ya estoy hablando con toda mi habitual mala leche, no se explica cómo es que un autor tan explícito, obsceno y provocador como Vilar-Bou no se ha atrevido a escribir la escena de sexo homosexual. Tampoco se han aprovechado bien muchas de las posibilidades fantásticas de la narración, que mantiene casi siempre los pies sobre el suelo firme.
En cualquier caso, esta novela no dejará a nadie indiferente. Es de una intensidad afectiva y al tiempo de una frialdad emocional que no podrían ir juntas de la mano si no fuera un poeta loco el que va al volante. Es otro libro inolvidable, que no se vuelva a repetir.


Mañana más madera, que es la guerra.

miércoles, 24 de junio de 2009

dos noticias, dos cuentos

Dos felices noticias tengo hoy para dar:



Por fin ha salido en AJEC, y en formato digital, Sesenta y cinco instantes y otros relatos, antología que recoge el cuento ganador del Concurso Melocotón Mecánico, obra de Rafael Avendaño, y las narraciones finalistas, entre las que anda una mía. En el artefacto van trabajos de Carlos Martínez Córdoba, Antonio J. Cebrián, Alicia Sánchez, Álvaro Bruno, Alejandro Carneiro, el tándem José Rubio y José Miguel Cuesta, Ignacio Segura, Daniel Pérez, José Miguel Sala, Javier Omar Cabezudo y David Prieto. Este último sujeto escribiente y yo nos cruzamos en todas partes: hemos compartido editorial, mesa redonda, antología y revista. Pero que nadie se equivoque: no hay nada entre nosotros.
En el lote va El laberinto reflejado tercera aventura de Saad que hice hace cosa de tres años. Consagradas a este personaje quedan dos historietas inéditas y dos más que nunca llegué a escribir. Quién sabe si un día verán la luz.
Con la vileza que me caracteriza, extraigo las líneas del prólogo que tratan de lo mío:

El autor de la aplaudida novela «Los Navegantes», José Miguel Vilar-Bou, (editada por AJEC) nos brinda en «El laberinto reflejado» un relato que, por calidad y ambientación, bien podría haber formado parte de los Cuentos de las 1001 Noches.



Por otra parte el oráculo Facebook nos dice que ya está a la venta Calabazas en el trastero: arañas, antología que será presentada el sábado 27 de junio a las 18.30 horas en el centro cívico Pilarica de Valladolid (calle Puente la Reina, 1).
Esta compilación de cuentos sobre arañas, tema lindo y monino donde los haiga, ha juntado los siguientes nombres: Miguel Martín Cruz, Curro Esteves, Víctor Núñez, Miguel Cisneros Perales, Marta Altadill Castillón, Manuel Mije, José Manuel Fernández Aguilera, Juan José Hidalgo Díaz, Fermín Moreno González, Santiago Eximeno y (¡otra vez él!) David Prieto.
En esta movida va mi cuento El laberinto de la araña (ya veis que la cosa va de laberintos). Creo que es el mejor de todos los que he escrito, con permiso de otro que guardo en el anonimato. La idea me la dieron las propias bases del concurso más una serie de paranoias que se mezclaban en mi cabeza. Terminarlo me comió dos meses de vida. Pero una vez puesto el punto final, cuando lo leí, dije: “Toma, moreeeeeno”.

Nada, señores. Nos vemos el viernes a las 19.30 en la Casa del Llibre, si el Diablo y ustedes quieren.

lunes, 22 de junio de 2009

presentación de alarido de dios

Será este viernes 26 a las 19.30 en la Casa del Libro de Valencia (Paseo de Ruzafa, 11). En la mesa andaremos David Ruiz, de Equipo Sirius, David Mateo, autor del prólogo de la novela, y un servidor. Hablaremos sobre Alarido de Dios y de ahí adonde el Diablo quiera. ¿Quién se viene?
Por cierto que empiezo a comprender qué es Londres. Me explico: el otro día vino un chaval a la oficina a descargar cajas. Entablamos conversación y resultó ser pintor. A la semana siguiente vino otro a montar una pantalla táctil. Al terminar estuvimos hablando un poco y resultó ser guitarrista de una banda punk.
Eso es Londres, me parece que empiezo a entender.
Es una ciudad tan inacabable que mi soledad se vuelve muy llevadera. El sábado encontré por fin un amigo en una tienda de libros de música en el Soho. Se llama The Little Black Song Book of Leonard Cohen. En este librito vienen los acordes de 70 canciones que me queman el alma de sólo pensarlas. Con esto, mi guitarra y mi puf puedo pasar mil tardes diciéndoles a los vecinos, todos hindúes, que no hay cura para el amor.

Una posdata:
Muy buena la crónica de Anika sobre la Feria del Libro de Moncofa. Las fotos y el texto compiten a divertidas. Y por otra parte, El lobo y la luna, recomendable blog del escritor Salvador Alario Bataller, finalista del Planeta, difunde la crítica de Andrés Díaz sobre Alarido de Dios.
El miércoles más madera, que es la guerra.

viernes, 19 de junio de 2009

david rus

A David Rus le vi por primera y única vez en una quedada de tipos raros que escriben y dibujan. Iba tatuado como si quisiera convertir sus brazos en parte de su obra. Sus dibujos han pasado por medio mundillo fantástico: en las novelas de David Mateo y Enric Herce, en la revista Historias Asombrosas, en antologías y en algunos lugares más. Tiene el toque de lo duro y de lo siniestro. Pero también del ensueño y de lo infantil. Lo onírico, lo imposible, lo que te agarra por el cuello. Podéis asomaros a su mundo sin límites en su galería digital. Hay ilustraciones que a uno, si es sensible, le hacen estremecer.

Varias posdatas:
Nos felicitamos porque Magnus Dagon ha abierto por fin un blog. Miguel Ángel, que así se llama este miembro de Nocte, es un creador hiperactivo, original y sin miedo al riesgo. Esperemos que en su bitácora nos desvele algunos secretos de su cocina literaria.
Por otra parte, Jorge Ruiz, editor de Equipo Sirius, ha colgado en el blog Lo que leer un vídeo bastante cachondo con declaraciones de Gabriel Guerrero Gómez y de un servidor de ustedes y del Diablo en la Feria del Libro de Madrid. Y veo que en Cyberdark se han vuelto a agotar tanto Alarido de Dios como Los navegantes.
El lunes más madera, que es la guerra.










miércoles, 17 de junio de 2009

críticas enemigas

Como parte de mi estrategia para promocionar Alarido de Dios he decidido pedir a mis peores enemigos, a las personas que más me detestan, que hablen aquí sobre las impresiones que les ha causado el libro. La primera condenada es Sociópata, quien leyó la novela contra mi expresa voluntad y apelando a procedimientos ilegítimos y bochornosos que la moralidad y el pudor me impiden reproducir aquí. Y esto es lo que dice la señora:

Cuando el manuscrito de Alarido de Dios cayó en mis manos en noviembre, tardé un día y medio en ventilármelo. Es lo malo de los buenos libros, que se acaban rápido.
Para conseguirlo tuve que mentir, robar, matar y currarme un par de favores sexuales. Aquí puedo afirmar que no me arrepiento en absoluto (aunque al juez le diré lo contrario).
Para todos aquellos que ahora tenéis la suerte de poder acceder a ella sin recurrir a tan malas artes como yo, os diré que la novela es José Miguel en estado puro.
Muchos pensaréis que el autor ha madurado. Yo creo que sólo se ha hecho más viejo. No, en serio, Alarido de Dios es cruel, desgarradora, triste, divertida e incluso tierna. Cuando la terminas se te queda cara de tonto (algunos ya la traemos de serie) y no sabes muy bien lo que te ha pasado por encima. Pero, poco a poco, según pasan los días, empiezas a darte cuenta de cómo se lo ha currado el muy cabrón.
Hace unos días, JM dijo que se había dejado las pelotas en el libro, y yo le creo. Es más, me pareció verlas en uno de los montones de vísceras que aparecen a lo largo de la historia.
Como tampoco quiero enrollarme demasiado y no es plan de contar más de la cuenta, únicamente me queda decir que si le echáis un vistazo al adelanto que aparece en Sirius, veréis que la novela empieza bien. Os confirmo que sigue mejor y que termina… bueno, eso otro día.
Como diría este hombre: ¡Salud!

PD: No quiero ni debo olvidarme de Jorge y Paco. Gracias a los dos. Al primero por permitir que un trabajo como éste pueda ser compartido por todos y, al segundo por currarse la portada (cada día lo haces mejor).

Sociópata.

lunes, 15 de junio de 2009

san miguel

Mi bisabuelo era un artista: hacía lápidas y esculpía en ellas el nombre de los muertos. Todavía existe en Catarroja la funeraria Ríos que un día él fundara. Fue también un tío muy cachondo. Solía decir que iba por la calle soltando pieles de plátano “para hacer clientela”.
Tiene historias muy buenas: una vez él y sus amigos cagaron en una olla, la llevaron tapada a una fonda y pidieron a la cocinera que se la hirviera para eso de las dos de la tarde, que ellos acudirían. Claro, el local se llenó de olor a mierda y ellos jamás aparecieron por allí.
Para cuando yo nací él ya había muerto. Pero todas estas historias me las fueron contando mi abuela, mi tía Miguela y mi padre y no sé si a través de ellos algo de él se me ha pegado o me venía ya en los genes. Le imagino siempre como le he visto: en blanco y negro, alto y guapo, vestido de militar.
Sé por mi abuela que le gustaba disfrazarse en las fiestas, una de las pocas vías que la época dejaba a la imaginación. Pero no queda constancia gráfica de ello. Y por eso mi bisabuelo ha quedado para el recuerdo como un señor muy serio, delgado y color sepia.
Hizo en toda su vida una sola escultura: un San Miguel tremendo y guerrero que mataba con su espada al Diablo, que era nada menos que un negro con cuernos y rabo. Ahora esta talla de madera luce en la iglesia de San Miguel de Catarroja, pero durante décadas estuvo escondida en una azotea, sobre todo durante la Guerra Civil, por miedo entonces a que los rojos la quemaran.
De niño mi abuela me llevó a ver el San Miguel, cubierto de polvo, tremendo y solitario en el desván. Con las alas extendidas y con el Diablo vencido y negro de horror.
Creo que hoy escribo con el ansia improbable de recuperar la emoción infantil que sentí en aquel instante. Si pudiera acercarme a ella. Si pudiera explicarla o transmitirla.

viernes, 12 de junio de 2009

top models oh yeah

En Milán, cuando había pasarela, se veían top models por toda la ciudad. Eran unas muchachas jovencísimas, muy guapas de cara, bien vestidas y con un pelo muy bonito. Iban siempre de dos en dos, tal vez porque en grupos más numerosos eran incapaces de soportarse. Para mi sorpresa, su cercanía producía repugnancia. El contraste entre la ropa carísima y el físico cadavérico de las muchachas. Se detectaba de inmediato en ellas algo neutro e incoloro. Eran esqueletos bien peinados y pintados. Hasta sus voces deprimían de puro artificiales. Como si las vieses a través de un televisor. Olían a cualquier cosa menos a mujer. Reían de memoria. Todas eran iguales. Tenían algo de monstruo. No me ponían ni aun con viagra en vena. Antes se me iban los ojos a los redondeados muslos de una treintañera de toda la vida con un buen cruce de piernas que a aquellas fregonas chic inspiradas en el enemigo de Heman. Aquellos cuerpos hechos para no destacar bajo la afrentosa ropa de payasas que les hacen llevar en la pasarela.
Bajo esa quimera ficticia que llaman glamour y que a tantos gilipollas hace soñar sólo hay frío. De lejos, todo ese rollo fashion de guapas, mariquitas y tíos que se pintan engaña, pero en realidad no es más que un lugar tan gélido, falso y deshumanizado como cualquier otro, si no más.

Una posdata:
Por cierto que veo que Alarido de Dios es el cuarto libro más vendido en Cyberdark y que Los navegantes ha vuelto a agotarse. Una alegría para el cuerpo, oye.

martes, 9 de junio de 2009

primeras críticas

Con impresionante celeridad ha salido la primera crítica de Alarido de Dios. Andrés Díaz es el autor y la firma en el blog de la Asociación Española de Espada y Brujería.
Resalto un par de párrafos con la vileza que me caracteriza:

El autor nos revela el horror puro de la violencia y no teme zambullirse hasta el fondo en la escatología y el gore; hay escenas de masacres, genocidios y torturas que convierten a Holocausto Caníbal y Acción Mutante en producciones de la Factoría Disney. No es un libro para estómagos débiles, sino el más sanguinario que he leído jamás. No obstante, esta escatología en la que se recrea no tiene como objetivo escandalizar por escandalizar, no es pretenciosa; todo el libro, también cuando trata el amor u otros sentimientos más elevados, es visceral. El libro tiene un nivel de intensidad abrumador. Es un libro honrado y honesto, de una pieza, redondo en su brutalidad.
(…)
Por otro lado, el estilo de Vilar-Bou es magnífico, un estilo rápido, duro, pero muy literario y atractivo. El libro se lee del tirón, no aburre nunca y tiene momentos literarios realmente buenos. Puede sonar excesivamente halagador, pero es la verdad. Encontramos además mucha frescura narrativa y múltiples recursos: hay diferentes narradores a través de los distintos capítulos: en primera persona según nos pongamos en la piel del guerrero o el diplomático, en segunda persona, en pasado o en presente, e incluso encontramos un capítulo presentado en forma de guión cinematográfico. Todo esto llevado a cabo de buena forma, con la experiencia del que no ha leído sólo las trilladas novelas y sagas de Fantasía, sino todo tipo de lecturas.
(…)
Podrían decirse muchas cosas, pero el libro mismo las irá mostrando a sus lectores. Es un libro poderoso e interesante, que a muchos no gustará y ni siquiera podrán terminarlo. A otros tantos les parecerá una obra innovadora, iconoclasta y adulta.

Me toca lo de “libro honrado y honesto” porque es lo único que pretendí desde la primera línea.

¡Salud!

en la feria de libro



Y por fin pude verle la cara a Alarido de Dios. Con eso y con una nueva sobredosis de impresiones en el alma regreso a Londres. Traté de digerirlo todo en el avión, pero me quedé dormido, feliz como un perro con el diseño que Equipo Sirius le ha dado a la novela.
Cuelgo una crónica rápida porque no tengo tiempo ni para decir que no tengo tiempo.
En la caseta 138 nos pasamos dos mañanas Gabriel Guerrero Gómez, Jorge Ruiz y un servidor. Estuvo también Francisco Pacheco, autor de la portada de Alarido de Dios a quien por fin pude conocer en persona e intercambiar impresiones sobre nuestros mutuos curros y sobre el libro.
Grande fue también tener ocasión de charlar con los escritores Ismael Martínez Biurrun, Magnus Dagon, José Miguel Pallarés, Rafa Marín y Andrés Díaz. Además me llevo en la maleta La red de Indra de Juan Miguel Aguilera y El viaje del bisabuelo de Aitana Carrasco Inglés, ambos dedicados por sus respectivos y aquí admirados-envidiados autores. Tuve también la suerte de conocer a nuevos lectores y de reencontrar a amigos como María José Rabadán, Alfonso o Visnja Jovanovic, que se pasaron muy amablemente por la caseta.
El fin de semana dio demasiado de sí como para meterlo todo en un post: saldé una deuda inmoral con Sociópata. Cacé una nueva lectora en su hermana Cristina. Tuve por fin la oportunidad de charlar largo y tendido con Jorge Ruiz con esas tan mentadas cervezas (y buen vino riojano) de por medio. Y retomé el ritual de ver pelis de Woody Allen en casa de mi anfitrión, Nico Reig, vecino de El Solitario. Esta vez cayeron Celebrity y Annie Hall.
También, señores, informarles a toro pasado de que la revista cultural Atenea Glam publica este trimestre un pequeño reportaje que lleva mi firma y en el que habla lo más granao de la fantasía española: Ismael Martínez Biurrun, Emilio Bueso, Enric Herce (a quien pido disculpas por haberle puesto una tilde), David Mateo, Magnus Dagon, Claudio Cerdán, Gabriel Guerrero Gómez (el hombre de las tres Gs) y Joe Álamo.
Podría haber más voces, desde luego. Y más puntos de vista interesantes. Pero este escaneado que le robo a David Mateo es lo que dio el espacio de sí.

¡Salud!

jueves, 4 de junio de 2009

metralla informativa

Ya a punto de pirarme para Madrid veo que Alarido de Dios se ha agotado en la tienda Cyberdark, pero que enseguida reponen.
Por otra parte un tal Gabriel Guerrero Gómez me ha entrevistado para El Heraldo del Henares. Puede leerse la pieza aquí, en la que, resumiendo, me preguntan por Alarido de Dios y por mi modo de darle a la fantasía y un poco a la vida en general.
También recordar hasta el paroxismo y el delirio que sábado y domingo andaremos por la Feria del Libro de Madrid en la caseta de Equipo Sirius (número 138) de 12.00 a 14.00. Ahí nos encontraréis a Gabriel Guerrero Gómez, Jorge Ruiz y a mí mismo. ¿Lo he dicho ya?
Aprovecho este post para saldar una deuda y subsanar un descuido invitando al respetable a darse una vuelta por 1840 el cómic digital que andan nutriendo Mariko y David Belmonte y que tiene toda la larga cola, y un año de dedicación, de su parte.
Y como se me hace raro hablar sólo de cosas concretas, meto cuatro líneas que escribí esta mañana en el metro, en las pocas hojas que le quedan a mi Moleskine:

Mujer soñando
Te he visto en este metro que vuela bajo tierra. A través de un paisaje que no es paisaje. Tu expresión, tu cara, tu pequeña embajada de sentimientos es una entre decenas que se aprietan por costumbre en este vagón loco que salta de dimensión en dimensión.
Creo que he entendido tu claustrofobia. Creo que por ella has cerrado los ojos. Y sé que te has imaginado en otros lugares, con otras personas. ¿Has sentido el sol?
Cada mañana cada metro que pasa cada minuto juega al tetris con los cuerpos humanos. No dejaremos que sea así con las almas. Y que bailen éstas inmensas, cuando una pasajera que amanece cansada como tú cierra los ojos y se sueña en tierras bañadas por mar.


Nos vemos en Madrid.

martes, 2 de junio de 2009

todo está inventado

Me atreví con Everything Is Illuminated de Jonathan Safran Foer por aquello de que le atribuían una nueva visión de la literatura. Lo nunca visto y toda esa monserga. La mentira de siempre. Es cierto que la novela es viva, compleja e insólita en sus recursos y que éstos, además, están al servicio de la historia. Es cierto que tiene párrafos maestros como el que mezcla los titulares bélicos con las cartas de amor de los amantes. Es verdad que es raro encontrar tanta sensibilidad, laboriosidad, imaginación e inteligencia en un libro actual.
Y aun así, qué quieren que les diga: me mantengo en mis trece de que todo está inventado. Hace no mucho que liquidé The Sound and the Fury, de William Faulkner, novela trabada y poliédrica como pocas. Muchos autores nos salen ahora con lo del multiperspectivismo, lo de romper las voces y tiempo narrativos, lo de la fusión de géneros, etc. Incluso alguno dice ingenuamente que este es el signo de la era de Internet. A todos estos les animaría a regresar (si es que han ido antes) a Faulkner, Proust, Mann, Kafka, Fitgerald, Cortázar, Luis Martín Santos y verán que ni somos originales ni tampoco importa. Porque lo máximo que puede dar un escritor al mundo es su propia visión de éste. ¿Parece poco? No es tarea fácil coger un pedazo de mundo y contarlo. No es fácil crear seres vivos de papel. Pero si lo logras, con multiperspectivismo o sin él, date por original.

lunes, 1 de junio de 2009

alarido de dios en la feria del libro de madrid

Se hace saber por orden del alcalde que el sábado y el domingo próximos, de 12.00 a 14.00, un servidor de ustedes y del Diablo estará en la caseta de Equipo Sirius (número 138) en la Feria del Libro de Madrid firmando ejemplares a quemarropa y a quien se deje.
Allí veréis también a Gabriel Guerrero Gómez, creador de la saga Sillmarem y autor destacado en la actual ciencia ficción española.
Por cierto que Alarido de Dios ya existe y se puede leer, tocar e incluso comprar. Y si no me creéis comprobadlo aquí en Cyberdark .
Parecía que no y este año está siendo de lo más ardiente en lo que a fantasía nacional se refiere. J.E. Álamo, Alejandro Guardiola y David Prieto sacan novela. Muy en breve tendremos noticias del bravo espagueti fantasy de Claudio Cerdán y, noticia de noticias, Juan Miguel Aguilera regresa a la ciencia ficción con La red de Indra. Eso sin hablar de los recientes lanzamientos de Enric Herce y Vera Parkhutik y pido disculpas si me dejo a alguien por mentar.
No me voy por las ramas. Lo dicho, señores: nos vemos entre libros y en el parque del Retiro, oiga usted.