miércoles 30 de septiembre de 2009

poemas de trinchera

Me pillé Poesía selecta de la Primera Guerra Mundial en las últimas horas de vida de una librería de Regent Street que cerraba al día siguiente. Me costó dos libras.
Acojonante ha sido leer los poemas que los soldados escribían en la trinchera mientras las bombas y las ametralladoras les atronaban alrededor. Mientras el gas letal se expandía y sólo podían protegerse de él con paños empapados en orina. Mientras los compañeros enloquecían o gritaban que se habían quedado ciegos. Viendo pudrirse a los camaradas durante días en la tierra de nadie, sin poder rescatar el cuerpo por miedo a las balas, como ellos mismos nos explican en sus versos.
Y leyendo estas piezas, tan hermosas algunas, uno se pregunta cómo estos jóvenes fueron capaces de percibir la belleza de la naturaleza con tanta intensidad, siempre tan cercana a la intuición de la muerte. También es muy sorprendente la insistencia con que se repite en los poemas la idea de que no odiaban al enemigo. Tal vez porque pocas veces le vieron el rostro.
En estos días de explorar Inglaterra me he llevado el libro en los diferentes buses. Y en cada pueblo y ciudad se reiteraban los mármoles con los nombres de los caídos del 14 al 18. Especialmente conmovedoras las placas en los colegios de Oxford, llenas de muchachos hoy olvidados, que salieron de la universidad con el ánimo de ser poetas y que nunca volvieron a Inglaterra. Que les robaron la vida los mismos que hoy mandan carnaza armada a Irak y Afganistán.

14 comentarios:

Bruseleiro dijo...

Ay! La guerra, quina maledicció per a la humanitat!

Claudio dijo...

Cuando tienes una visión romántica de la realidad, da igual que estés en la guerra que en un striptease. Igual ocurre con el sentido del humor.

A ver si te animas y traduces alguna estrofa (y la compartes)

C.

J.E. Alamo dijo...

La guerra, el atávico sentido de la territorialidad llevado a su cima gracias a nuestra inteligencia. Échale un vistazo a esto http://www.actualidadliteratura.com/2008/11/16/archivo-digital-de-poesia-de-la-primera-guerra-mundial/

El Zurito dijo...

Tras unos días sin intervenir por las vacaciones merecidas que me han tocado, hoy vuelvo por estos lares. Creo que es Pérez Reverte quien dice (con la experiencia que él tiene de todo ese mundo) que la guerra saca lo mejor y lo peor del ser humano. La capacidad de construir arte en un momemto tan jodido como es el estar esperando la muerte enterrado en una trinchera nos dice algo de todo eso. Tal vez ese libro que tú has conseguido deberían leerlo personas como Bush, Aznar, Blair,Berlusconi o Zapatero. Si Irak es una trampa mortal, Afganistán no lo es menos. Para mí, al menos, no hay diferencia entre guerras. No hay guerra justa porque siempre la pagan los mismos. Suena a tópico, pero es algo tan real como la vida.

noe dijo...

Ya sebemos que el ser humano es capaz de lo peor (como las guerras) y de lo mejor (los sentimientos) y con este post se demuestra. Buen post.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

-Ma que sí, Andreu.
-Claudio: Y además no hay hostia que te la quite. Siempre vuelves.
Sim dejó en el post anterior una preciosa traducción que deja en malo cualquier otra que hiciera yo.
-Interesante link, Joe. Muchas gracias. De hecho algunos de esos poetas estudiaron en Oxford. Iniciativas así ayudan a mantener despierto ese juguete que los políticos llaman memoria.
-Zurito: Espero que hayas tenido buenas vacaciones y bien lejos de los ordenadores. Me encantaría que esos seres a los que citas leyeran alguna novela mía, más que nada porque un libro vendido siempre es bueno.
Pero todo lo que pueda yo escribir sobre la guerra no deja de ser una fantasía. Antes que eso les recomendaría a Tiziano Terzani, Gino Strada, Basili Grossman, Tolstoi, Ivo Andric, Cervantes, Homero y muchos otros que escriben verdades como puños.
Los seres de los que hablas son unos Manoblandas y saben muy bien qué pasa. Mucho mejor que nosotros. Pero les da igual. Tienen una perspectiva diferente a la nuestra.
-Noe: También en una oficina unos sacan lo mejor y otros lo peor. Y vaya batallas que se libran.

Enric Herce dijo...

Las circumstancias que envuelven la adquisicíón del libro no podían ser más crepusculares. Seguro que este poemario ayuda a comprender mejor la sinrazón de la guerra que 100 libros sobre el tema.

Salva dijo...

Enviaron a un montón de poetas a la guerra, en lugar de a un montón de soldados a la poesía.

Ra dijo...

Guau.

El Zurito dijo...

Me refería más bien a ese poemario que te has pillado, pero tampoco les vendría mal leerse algunos párrafos de Alarido... O mejor, leer algún libro en general, casi me da igual qué título...

José Miguel Vilar-Bou dijo...

-Enric: Sobre todo es muy emocionante el punto de vista tan humano y tan sencillo que nos regalan todos estos poetas.
-Salva: Eso te ha quedado muy bien y muy sentencionso. Menuda frase. ¿Te estás dopando?
-Ra: Miau.
-Zurito: Ah, que te pillé mal. Pues sí que se lo recomendaría. En especial a Aznar cuyos delirios de grandeza aún estamos pagando. Mira que me toca los huevos cuando algún 'intelectual' norteamericano o inglés (como el Amis este) dice que nos fuimos de Irak porque nos asustamos con el 11M. A esos 'intelectuales' habría que recordarles que los ciudadanos no querían esa guerra y que el entonces presidente se olvidó de que no estaba ahí por mandato divino sino porque personas exactamente iguales que él le votaron.

Salva dijo...

No, me estoy hormonando. Si te gustan mis frases, tengo más; las vendo a peso.

VERONICA LEONETTI dijo...

La poesía tiene un poder que no conocemos.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

-Si es que por frases en este mundo no será, Salva. Mira los políticos.
-Verónica: El poder de lo que no se toca pero que está ahí, influyendo en el mundo.