lunes 28 de septiembre de 2009

el último de las trincheras

No sé si la noticia tuvo repercusión en España: Este verano murió a los 111 años Harry Patch, el último superviviente de las trincheras. El último combatiente vivo de la Primera Guerra Mundial. Le despidieron en la catedral de Wells con 111 campanadas y dejando a su alrededor la certeza de que con él se ha ido el último testimonio de un siglo traumático. Los últimos ojos que vieron una Europa distinta y destripada.
Ha querido el azar que me encuentre a este viejo de mirada valiente y franca en todas partes: semanas antes de su muerte en forma de poderosísimo retrato en la National Portrait Gallery de Londres. Semanas después en la propia catedral de Wells, esta vez en fotografía, sonriente como un campeón de la vida, y brindando con champán en dirección a la cámara por los días conocidos y por los que no conocerá. Por los supervivientes y por los sobrevividos.

14 comentarios:

Sim dijo...

El último Tomy.
No, en España no ha tenido la menor repercusión...

Así que un homenaje a Harry.

EN LOS CAMPOS DE FLANDES
se mueven las amapolas
Entre las filas de cruces,
Que señalan nuestro sitio;
y en el cielo las alondras,
cantan desafiantes pese a todo,
vuelan oyendo apenas los cañones de abajo.
Somos los Muertos.
Hace pocos días vivíamos,
sentíamos el amanecer,
veíamos el brillo del crepúsculo,
Amábamos y éramos amados,
y ahora yacemos en los campos de Flandes.
Haz tuya nuestra lucha contra el enemigo:
A ti pasamos la antorcha desde nuestras desfallecidas manos;
Hazla tuya para mantenerla en alto.
Si faltas a la palabra que diste a los que morimos
No dormiremos, aunque crezcan las amapolas en los Campos de Flandes.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Qué bueno, Sim: Hace poco leí una antología de poemas de la Primera Guerra Mundial y estaba este. Muchas gracias por traérnoslo.
Me temía que no tuvo repercusión.

Bruseleiro dijo...

Sí tuvo repercusión.
Yo vivo en España y aquí me enteré de su fallecimiento.

Salen más de 18.000 entradas en google al respecto.
Otra cosa es que en España se le dé más importancia a Paquirrín, al culo de la Duquesa de Alba o a la tribu urbana a la que pertenecen las hijas del presidente.

noe dijo...

Estoy de acuerdo con bruseleiro. El País publicó un articulo sobre él este verano a causa de su muerte, lo que pasa que a veces solo vemos lo que queremos ver y no lo que decimos que vemos, yo incluida.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

-Paréceme Andreu que la palabra tribu urbana ha degenerado mucho. Yo diría que eso de lo que van las hijas del presidente es una moda tan pija y tan vacía como cualquier otra con su merchandising, etc.
-Hola, Noe: Pues normal, si nos bombardean con mierda informativa sobre los gilipollas de las revistas y los programas de la tele, ¿qué tiempo queda para reflexionar sobre qué es importante y qué no?

J.E. Alamo dijo...

No me había enterado, no. A propósito de esa gueraa (y de cualquiera) recomiendo como siempre, "Johnny cogió su fusil", tanto la película como la novela, las dos de Dalton Trumbo.

Salva dijo...

111 años, el tío... Es lo que tienen las guerras: si sobrevives a ellas, sobrevives a todo.

Yo no sé si en España mucha o poca repercusión, pues leí el periódico el día equivocado. Además, aquí vamos aún muy ocupados con la Guerra Civil como para centrarnos en cualquier otra...

S.C. dijo...

No sabía nada del asunto.
Me ha encantado el poema.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

-Joe: Ahí queda esa cuenta pendiente con Johnny. Lo has dicho en varias tertulias y aún no le he abierto el hueco a ese libro.
-Salva: Sí, con la Guerra Civil nos lo pasamos pirata maleando la historia como si fuera plastilina. Ya te digo 111 años y encima bien llevados que no veas el tío la planta que tenía y como lucía todavía los galones.
-S.C.: El muerto al hoyo y el vivo al bollo.

Sim dijo...

Hombre, cuando dije ninguna repercusión, me refiero a que a mi juicio se perdió una oportunidad para recordar aquel matadero.

Un matadero muy olvidado y que en cambio, e ideológicamente, tiene una tremenda repercusión en la formación de la conciencia moderna europea, posmoderna. Cuando el nihilismo cobra carta de naturaleza.

Recomiendo un ensayo, la Gran Guerra y la Conciencia Moderna. de Fussell. Como película, yo me quedo con Sin novedad en el frente y Senderos de Gloria, hay una de terror brutalmente buena, La Trinchera, o algo así. Como novelas, no sé, Sin novedad en el frente o Bautismo de Fuego, de Fullerton (rollo naval), es lo poco que he leído. Todo el mundo exalta Tormentas de Acero, la verdad que tiene muy buena pinta (Junger) y está descargable el librería virtual.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Claro. Una cosa es que los medios recojan una noticia y otra que ésta tenga repercusión. La frase suena tonta pero sé lo que me digo.
Lo que más me alucina de la Gran Guerra es que partió de una sociedad superconfiada, superculta, superoptimista, superdesarrollada, feliz. Que empezó con un clima de euforia y de confianza en la tecnología. Y que nadie pudo imaginar el cataclismo absurdo e innecesario que estaban abriendo. Esa es la clave de la tragedia: innecesario.
Ando ahora buscando un buen libro sobre este tema y me suena muy bien el que recomiendas de Fussell.
En cuanto a pelis, Senderos de gloria es una de mis películas preferidas... junto a Cinema Paradiso. Bipolar que es uno.

Bruseleiro dijo...

Rudy cogió su fusil! jugón!
Tenía pendiente la película. Ahora tengo pendiente tb el libro!
Interesante reocmnedación también la de Fussell.. igual lo hojeo.
Sobre las tribus urbanas, bueno, creo que te ha quedado claro el concepto a lo que me refería, por lo tanto igual no está tan mal utilizado.
Los conceptos, así como la vida, evolucionan

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Por cierto Andreu que nunca me había parado a distinguir "hojear" de "ojear".
Antes que los conceptos diría que "evolucionan" las palabras. En cuanto a la vida, no estoy tan seguro de que evolucione, sino que va por donde puede. ¿Me estaré volviendo creacionista?

J.E. Alamo dijo...

Hola otras vez, pásate por mi blog que tienes algo. Pago yo.