Ya sabéis cuánto me gusta detectar tendencias en esto de la literatura. Justo la semana pasada descubrí una de lo más rompedora: hablar sobre libros que no has leído.
Deben ser cosas de la posmodernidad y del facebook: la información circula tan rápido, salen tantos libros y películas, que no hay tiempo para verlos. ¿Pero para hablar? ¡Hombre que sí!
En los tiempos de las tinieblas y la incultura la cadena era esta:
Se publica la obra > se lee > se opina.
Ese esquema lento, poco práctico y arcaico ha mejorado ahora notablemente gracias a la eliminación del segundo paso:
Se publica la obra > se opina (¿para qué coño leerla?)
Está surgiendo toda una generación de cibercríticos literarios y cibercríticas literarias. Una generación rompedora y con hambre de gloria que se presenta en cualquier foro a debatir apasionadamente sobre novelas que desconocen.
Son capaces de montarte un debate despelotando tu trabajo, que ni se han molestado en mirar. Eso sí, te lo despelotan con mucho equilibrio y raciocinio.
Y tonto de ti, autor, si no lees con lápiz de subrayar sus aleccionadoras palabras y consejos, verdadero salvavidas que te sacará de la obtusa oscuridad de tu torpeza narrativa.
Estos nuevos intelectuales están borrando del mapa a esos incultos, indocumentados e iletrados que leían antes de pronunciar su parecer. ¡Saber de qué hablas! Una actitud arcaica y franquista, vamos. O de Primo de Rivera, por lo menos. Casi de nazis es leerse un libro para luego decir si te ha gustado o no.
No. La gente guay de verdad, la gente que cibermola, parlotea sin saber apenas el título de aquello que hunden en el descrédito o elevan a los cielos. Fascinante la figura del nuevo opinador. Menuda autoridad.
Pero esto es sólo el principio. Porque muy pronto habrá en las tiendas listas de los libros más no-leídos. Y decenas de no-lectores harán cola delante de escritores a los que ni por asomo piensan leer. Y habrá literatos cuyas valoraciones y opiniones tendrán influencia a nivel mundial, aunque nadie las haya leído.
Quizás este sólo es el primer paso. Quizás algún día ni siquiera hará falta escribir libros. Se propondrá un título, pongamos por ejemplo Los hijos no se hacen por ahí, y los creadores de opinión lo debatirán y debatirán contribuyendo a acabar con aquella irracional Era de las Tinieblas en que tenías que perder tu tiempo y tu dinero leyendo una novela antes de hablar sobre ella.
Una posdata:
Por supuesto no tengo nada contra las personas a las que no les gustan mis libros: son demasiadas y mi propia madre es una de ellas.
domingo 12 de julio de 2009
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22 comentarios:
"...Saber las funciones de las montañas sin conocer las funciones del agua es como el caso del hombre que se hunde en el mar sin saber que hay costas o que está en la costa sin conocer la gran expansión que hay más allá. Por tanto, el sabio conoce las costas y observa el agua pasar, y su espíritu se complace."
L. Racionero
Lo cierto es que no he leído esta entrada por consejo del propio Josemi, ya que no sería "cool" hacerlo, pero opino que tiene razón o quizás no... Probablemente no importe lo que diga porque acabo de admitir que no la he leído, ¿no? Quiero creer que en un mundo racional a la gente como yo, que habla por no callar, se la ignora o tolera como al zumbido lejano de una moscarda. Vamos, que el tema no debería ser ni objeto de debate.
-Hola, Verónica: una cita de sabia belleza y muy a propósito. Muchas gracias por traérnosla. No he leído ni una sola línea de Luis Racionero, pero es un autor que me apasiona y que me influye profundamente. Tengo todos sus libros, que no he leído.
-Hola, Joe. Yo tampoco he leído tu comentario. Pero opino que tienes razón. Para afirmarlo me apoyo en la tonalidad azul de las rayas de tu camisa. Fundamental.
En fin, lo de las tiendas es cuaestión de tiempo: ya hay libros sobre ello. ^_^
http://www.anagrama-ed.es/titulo/A_384
Un saludo!
Un tipo muy listo el Pierre Bayard ese: un libro sobre cómo hablar de libros que no has leído. Pero ¿y si la gente, utilizando su sagaz treta, empieza a hablar de su libro sin haberlo leído? ¡Ah, no! Para saber hacer eso primero tendrían que haberlo leído por cojones. ¡Qué cabrón!
Ups!!! me estoy quedando anticuada, opino sobre libros que leo. Tendré que apresurarme en no leer nada para opinar de todo y poder estar a la última en opiniones de libros no leidos, que esto de la moda es muy voluble y tengo que ponerme al día. Y yo que me creía que para opinar de algo había que conocerlo, que despistada estoy.
Mira, Noe. Hay dos cosas que ya son cosa del pasado: los pantalones de pana y hablar con conocimiento de causa. Así que pasa página, y no leas esa página.
Opinar sin haber leído la obra es algo que viene de antiguo, igual que de toda la vida los libros menos leídos son los más vendidos, proporcionalmente hablando. Así que más que una futura tendencia, diría que lo que habrá es futura permanencia. Si acaso acentuada por el hecho de que ahora todo hijo del vecino puede tener un blog y opinar en foros de Internet libremente.
Es verdad, Salva. ¿Qué se puede esperar de una sociedad donde sujetos como tú o como yo podemos opinar libremente a través de blogs? Oigo las trompetas del Apocalipsis.
No sé, José Miguel, pero si sólo pudiéramos opinar de lo que hemos leído previamente, apenas podríamos opinar. Y además me pasa algo curioso: cuanto más leída y estudiada tengo una obra, menos me apetece opinar sobre ella.
Es lo que me pasa con la Play Boy.
Jo...! Como no leo nada de lo que escribís no sé qué decir. :-(
... ¿Qué es eso de Playboy?
Eso de Play Boy es algo que te recomiendo, sobre todo porque, precisamente, se disfruta sin necesidad de leerlo.
Yo le veo enormes ventajas a eso de saltarse engorrosos trámites...
¿Para cuando lo de recibir títulos sin examinarse y cobrar una nómina sin ir al currar?
Lo de la nómina sin ir a currar ya lo tienes en el Congreso, corolario del Estado del Bienestar.
Yo me pregunto si es más gilipollas el que opina sin tener ni idea y sin haber leído el libro, o el payaso que hace caso de lo que dice un descerebrao que no tiene ni idea porque no se ha leído el libro.
Decir gilipolleces es libre. Hacerles caso, voluntario, no??
Sociópata.
PD: qué mal me sienta el calor...
Correcto: lo de cobrar sin currar y aprobar sin estudiar también está inventado hace tiempo. What a wonderful world...
Entonces... ¿de qué nos extrañamos?
-Bueno, Sociópata. A veces uno quiere ser educado con el prójimo, escucharle, y termina sin pretenderlo metido en conversaciones absurdas. Todos hemos estado escuchando a alguien con cara de interés mientras por dentro pensamos: "¿Pero qué coño está diciendo este majadero?"
-Estará inventado, Salva. Pero en una realidad paralela a la mía.
-Ya de nada, Enric.
Pero yo no digo que no haya que escuchar o ser educado (aunque yo, obviamente, no lo soy). Pero si alguien dice:
-Yo no me he leído este libro pero por la declarada afición del autor al coleccionismo de figuras de "David el gnomo" seguro que es la peor mierda de este siglo y de los venideros.
Si yo a eso le doy la categoría de "criterio", el problema es mío y no de aquel que odia a todos los que coleccionan figuras sobre una serie de dibujos, no??
Sociópata.
PD: Cuando leí a tu odiador secreto en casadellibro pensé:
A) Conoce a JM y le cae como el culo.
B) Si no se lo recomendaría ni a su peor enemigo es para que sus enemigos no se lo pasen bien (lo que sería lógico).
C) Hay gente que hace mucho que no moja. (esta es la opción más probable).
Ninguna de esas opciones forma mi opinión sobre Los Navegantes y si dejo que lo haga, es que soy... pon ahí lo que quieras.
Bueno, Soci. Siempre ha habido gente que hace cosas y gente que se dedica a despreciar esas cosas desde su sillón resudado. Para que unos puedan hablar en mensajitos anónimos como los que dices otros tienen que trabajar.
Sólo opino que sale más barato ser un no-lector (15 pavos el Bayard ese) que ser un lector tuyo...
Ladrones de euros!
Jajaja.
Ya estoy opinando sobre libros que no he leído... jajajjajaa.
Celsa dice que le ha gustado mucho, aunque no le convence tu lenguaje cruento. Ya sabe que es tu sello, pero piensa que disimulándolo un poco la novela sería redonda.
Yo empiezo hoy. Me voy de viaje. A ver a dónde me llevan tus alaridos...
PD: Cuando acabes de "leértela", pásate esa Play Boy.
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