La naturaleza se convierte en sus cuadros en bella amenaza. Celina Teague despliega una imaginería potente y abigarrada. Sus obras, que encierran el mundo en un caos cuadrangular, parecen gritar a veces. Una lluvia de personajes imposibles y expresionistas. La muerte, un juguete. El vientre de un pez, el universo.
Nació en Londres, pero cuatro años mexicanos y sangre argentina en las venas le llenan de baile y color las creaciones. No hay que fiarse del pincel: justo detrás de la alegría cromática aguarda el reverso del desastre.
No hay excusa para no caer por
celinateague.com.
¡Salud!



5 comentarios:
Excelente el trabajo de esta chica. Increíble la influencia creativa tan fuerte que ejerce México en los artistas.
Hola, Verónica. Eso es algo que a mí también me impresiona: todos los artistas que pasan por México vuelven traspasados por esa furia visual. Hasta un ruso como Eisenstein rodó '¡Que viva México!'. Alex de la Iglesia dice que es un país "visualmente acojonante". Recordad 'Perdita Durango'. O, sin ir más lejos, 'El viaje del bisabuelo' de nuestra vecina Aitana Carrasco Inglés. O Juan Miguel Aguilera en 'Rihla'.
Precisamente en Aitana estaba pensando yo. Y también en Felipe Ehrenberg, artista mexicano con el que trabajé en un par de opotunidades ayudándole en sus instalaciones del día de los muertos. Recomiendo echarle un vistazo a su trabajo: http://www.ehrenberg.art.br/
Tanto México como sus artistas pueden llegar a crear un antes y un después en todo aquel que tiene contacto con ellos.
Pues habrá que irse a México a echarse unos tequilas y lo que sea... Me han gustado mucho vuestras propuestas, ocultan más de lo que muestran.
Es que la lista sería infinita, Joe. En Bruselas vi una exposición de jóvenes artistas mexicanos y realmente salí deslumbrado. Cada uno tenía un universo propio, pero a la vez a todos les unía ese poder visual misteriosamente mexicano.
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