Nunca utilicé gafas de sol. Me gusta el sol en la cara, quemándome la pupila. Y me incomoda hablar con alguien sin poder valorarle la mirada.
Sin embargo el otro día me di el capricho y me compré las mismas Ray-Ban que llevan Bob Dylan y John Lee Hooker en la portada de alguno de sus discos. Sabréis enseguida a cuáles me refiero si digo que son las de los Blues Brothers, que las eligieron precisamente para homenajear al viejo maestro Hooker.
Y sólo ahora, con las Ray-Ban sobre la nariz, he comprendido que muchas veces el fin de las gafas no es protegerse del sol, sino escondernos del mundo y de los demás: esconder nuestro cansancio, nuestra tristeza o nuestra confusión. Nuestra timidez o nuestra debilidad. Es fácil parapetarse en la opacidad de las lentes y protegernos así de nuestros congéneres. Cerrar la ventana del alma para que nadie pueda tocarla. Por eso cuando alguien me habla, si llevo las gafas puestas, me las quito. Porque precisamente si hay algo que me cura del cansancio y de la incertidumbre, ese algo es la luz del sol en los ojos.
jueves, 12 de marzo de 2009
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10 comentarios:
Muchas más veces sirven para mirar tranquilamente culos y tetas :P
Has caido... Con el tiempo te acostumbrarás a esa trinchera acristalada y no te la quitarás ni en la ducha. ;-)
-Ya, Salva. Esa es otra utilidad que también estoy descubriendo. Pero eso de mirar tetas y culos es impropio de un hombre de elevada espiritualidad como yo.
-Trinchera acristalada. Bella definición, Joe. Por cierto que tú prácticamente has patentado un original modo de llevarlas.
JAjajajja, estoy con Salva 100%.
Yo las llevo hasta por la noche.
Así que tú también eres un hombre espiritual.
Cuelo este link un poco en homenaje a la oscuridad de las gafas, manes y womanes:
http://video.google.es/videosearch?q=hooker+morrison+gloria&hl=es&emb=0&aq=f#
Las gafas de sol: son fieles amigas desde que las descubrí en el instituto, sin ellas los días de sol pueden acabar siendo una pesadilla para mis ojos y como me gustan los dias soleados.....
PD: esas ray-ban son muy cool
Y son como el sexo: no pasan de moda. Creo que el modelo en cuestión tiene más de cincuenta años o así. También las lleva Brad Pitt en 'El misterioso caso de Benjamin Button'. Y no lo digo por comparar al pobre chaval conmigo.
Adoro las gafas de sol, yo no puedo vivir sin ellas al exterior. Eso sí, en los espacios cerrados me parecen un poco ridículas.
Pero, ¿y ese toque enigmático,interesante, de tipo duro que os da?
Hombre, las Wayfarer. Me compré unas hace muchísimos años, y salieron buenas, todavía las tengo aunque ya no las uso. Debo confesar que mi referente de entonces fue bastante menos glamuroso que los tuyos: Tom Cruise en Risky Business.
-Hola, Milagros. ¿En serios nos dan todo eso las gafas? Pues ya tengo otra razón más para llevarlas. Todo sea por aparentar. Aunque confieso que, desde el lado opuesto, prefiero a las chavalas con los ojos a la vista. En mi opinión el 60% de la belleza de una chica reside en los ojos. Pero eso va a gustos.
-¿Wayfarer se llaman, Enric? No lo sabía, pero me mola el nombre. Oye, pues ya que tienes esas gafas la próxima vez que nos juntemos podemos ejercer de blues brothers literarios.
Risky Business es un referente de nota, tú.
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