Se acabó la HispaCon. Escribo en el autobús que va de Almería a Valencia y prefiero hacerlo así porque todavía tengo fresco en la boca el sabor que me han dejado estas jornadas donde la fantasía, el terror y la ciencia ficción han mandado sobre el resto del universo.
Un servidor se lo ha pasado muy bien como espectador y como espectado. Además he podido por fin conocer en persona a Alfonso Merelo, Santiago Eximeno, David Prieto, la gente de Ociojoven y algunos más. Todo muy rápido, pero mejor eso que nada. En general se ha visto movimiento, vidilla y actividad en las tres sedes y era divertido cruzarse a todas horas por la calle (y en los bares) con grupos de gente con la acreditación de la HispaCon colgada de la solapa.
Es injusto destacar unas conferencias sobre las otras porque apenas he podido asistir a una pequeña parte y todas me han molado o han arrojado datos o puntos de vista interesantes. Me quedo con los animados debates sobre ucronías y humor y ciencia ficción. Me quedo también con la currada conferencia sobre Ursula K. Le Guin, una autora riquísima y compleja, justo los dos adjetivos que se pueden aplicar a la charla que se le dedicó el sábado. La de Ian Watson también estuvo de puta madre, aunque tuve que dejarla a mitad para preparar mi propia mesa redonda a pachas con David Prieto y titulada ‘Nueva fantasía épica española’.
En principio David y yo pensamos repartirnos los papeles de poli bueno y poli malo, pero no fue necesario y creo que durante 40 minutos estuvimos dando cuenta de las glorias y problemas del género. En fin, me limitaré a repetir aquí lo que dije en la mesa: ¿Que el oficio está mal y hay que pelear contra mil factores materiales? Pues claro que sí, pero nadie dijo que escribir fuera fácil. ¿Que queremos que la fantasía nacional vaya para arriba y que deje de ser vista con prejuicios? Sólo hay un camino: escribamos buenas novelas.
Dije también que el adjetivo “épica” me escama y que a veces llegamos a creer que somos los amos del género. Y no es así. Los géneros no son de nadie. Expresiones como “la gente que viene de fuera”, que escuché por ahí me parecen ingenuas.
Tanto David como yo contamos a los asistentes el periplo que llevó a la publicación de nuestras novelas, ambas con Grupo AJEC. Creo que nuestras experiencias personales (y las de cualquier escritor del ramo) son la explicación más elocuente sobre cómo está el patio. Ambos coincidimos en que hace años hubiera sido imposible sacar a la luz Los navegantes o Urnas de Jade. Y lo mismo sucede con el trabajo de muchos colegas.
David no se mosqueó conmigo cuando le metí un poco (muy poco) de caña a la fantasía épica tradicional, la que aboga por el formato saga, que enfrenta luz y oscuridad y que apela a las razas. De hecho creo que de nuevo coincidimos al decir que este campo está también por llenar en la literatura nacional y que, entre otros, autores como David Mateo (que se está diversificando) y el propio David Prieto (que me contó que también se está diversificando) han abierto fuego en este espacio.
Me llamó también la atención el clima pesimista que se respiró en la mesa redonda sobre el futuro de la ciencia ficción, acto que abrió las jornadas. Por eso cuando llegó el momento de debatir sobre la fantasía me empeñé en ser optimista ante las creo que diez personas que se quedaron con nosotros la casi noche del sábado.
Me hubiera gustado asistir a la de NOCTE, especialmente interesado en escuchar a algunos de los participantes, pero por desgracia estaba programada a la misma hora que la nuestra y no me enteré de nada.
Me perdí muchas cosas interesantes: el debate sobre la literatura digital, las conferencias de Sergio Mars y Pilar Pedraza… era imposible llegar a todo.
La de Somoza nos la perdimos todos…
Sobre la charla que solté acerca de las 1001 poco que decir. Tal vez en breve le dedique una entrada al asunto en sí. El acto fue bien. Empezamos tres (Sergio Mars con puntualidad científica) y acabamos con la sala llena.
Y en cuanto a los Ignotus, la velada tuvo un ambiente relajado y agradable. ‘Los navegantes’ se quedó corta frente a ‘Alejandro Magno y las águilas de Roma’, que se llevó el premio a la mejor novela de fantasía nacional. En fin, como ya le comenté a alguien, había mucho arsenal ahí metido y un servidor se dio por satisfecho con la nominación y con una cena que casi me parte el alma de buena que estaba.
Quiero dar las gracias a quienes han votado el libro y, ya puestos, a todo aquel que lo haya leído. Incluidos los que ya no me hablan. También a los que tuvieron el detalle de comentarme su opinión, fuera ésta buena o no tan buena, que de todo hay en las plantaciones del Señor.
Pongo abajo la lista de los premiados, a todos los cuales se felicita desde este púlpito del Diablo.
La otra gran protagonista del fin de semana ha sido Almería. Qué buen sabor tiene la ciudad. Me la llevo un poco en el bolsillo. Además, entre conferencia y conferencia he podido reservarme algunas horas para la locura y por eso me vuelvo a Valencia con un nuevo cuento en el disco duro y con esta cara de reventado que el espejo me ve. Mi paseo del sábado por el puerto sólo lo contaré a quien me invite a cerveza.
¡Salud!
Una posdata:
Aunque ya lo anuncié en los comentarios, ya se puede descargar en vilarbou.com ‘Fantasmas’, el cuento que me ha quedado finalista en el concurso de El Viajero, suplemento de viajes del diario El País.
IGNOTUS 2008:
NOVELA: Alejandro Magno y las Águilas de Roma, de Javier Negrete (Minotauro)
NOVELA CORTA: Mundo al Revés de Ángel Padilla (Ediciones Parnaso)
CUENTO: La Apertura Slagar, de Santiago Eximeno y Alfredo Álamo (NGC 3660)
ANTOLOGÍA: Premio UPC 2006, de VV. AA. (Ediciones B)
LIBRO DE ENSAYO: Fantástica Televisión, de Alfonso Merelo (Grupo AJEC)
ARTÍCULO:• Hermeneútica relativista , de Gabriella Campbell (Hélice)
ILUSTRACIÓN:• Cristales de fuego, de Felideus (Ediciones Parnaso)
PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL:• REC, de Jaume Balagueró y Paco Plaza (cine)
TEBEO:• La Legión del Espacio, de Alfredo Álamo y Fedde Carroza (Grupo AJEC)
POESÍA:• El árbol del dolor, de Gabriella Campbell y Víctor Miguel Gallardo Barragán (Ediciones Efímeras)
REVISTA:• Hélice (Asociación Cultural Xatafi)
NOVELA EXTRANJERA:• La carretera, de Cormac McCarthy (Mondadori)
CUENTO EXTRANJERO:• El monstruo de las galletas, de Vernor Vinge (Grupo AJEC)
WEB:• NGC 3660 de Pily B.
domingo, 28 de septiembre de 2008
miércoles, 24 de septiembre de 2008
'Fantasmas' finalista en el diario El País
Iba a dedicar esta entrada a la HispaCon, pero acabo de enterarme de que mi relato ‘Fantasmas’ ha quedado cuarto en el concurso ‘Un paisaje andaluz’ que organiza el suplemento ‘El viajero’ del diario El País. Ser finalista con un relato de terror en un concurso de cuentos turísticos al que el Diablo sabe cuantísima peña se habrá presentado es orgásmico, es una eyaculación multidisciplinar, es como zumbarse a Angelina Jolie por donde se tercie y cuantas veces sea menester. Sobre todo porque es la segunda vez que me cuelo en los dominios de El País, donde ya publiqué el relato que da título a este blog y que también era de género fantástico. La cosa no deja de maravillarme porque me considero un penoso escritor de cuentos. Quiero decir que lo que me va es la novela.
En cualquier caso 'Fantasmas' es un cuento dedicado a José María Oliver, que fue mi guía en un inolvidable viaje por el alma de Andalucía.
He aquí el link:
El País - El Viajero
En el plazo de una eyaculación precoz el relato estará disponible en pdf en vilarbou.com
Como siempre, mi padre ha sido el primero en saber la noticia.
En cualquier caso 'Fantasmas' es un cuento dedicado a José María Oliver, que fue mi guía en un inolvidable viaje por el alma de Andalucía.
He aquí el link:
El País - El Viajero
En el plazo de una eyaculación precoz el relato estará disponible en pdf en vilarbou.com
Como siempre, mi padre ha sido el primero en saber la noticia.
A la HispaCon
Mañana me voy a Almería a recoger un premio: el regalo de que 'Los navegantes' haya sido elegida entre las cinco candidatas a mejor novela de fantasía de 2007. Los nombres de los otros cuatro autores dan vértigo y respeto a partes iguales y por eso hace ya meses (cuando se hicieron públicas las nominaciones) que me considero recompensado.
Lo que me mola mucho de los Ignotus es que no vienen de un jurado sino de los votos de aficionados y autores. Esto es en sí otro premio para este principiante porque comprendes que te han leído. Y al fin y al cabo para eso escribimos, ¿no? Para que nos lean.
Cruzo también muy especialmente los dedos por El enviado de Joe Álamo: un libro de relatos que me pareció lleno de hallazgos y de complejidades en su aparente sencillez.
Por cierto que para el sábado a las 12.30 está programada mi charla (la palabra conferencia me hace pensar en llamadas de teléfono internacionales) titulada 'Contaminados por las 1001 noches'. No será larga: 45 minutos al máximo y siempre hablando desde el punto de vista de un enamorado de la obra, sin ánimo de pontificar.
Más tarde, a las 19.00, si nadie lo remedia, participaré en la mesa redonda sobre la nueva fantasía española, que creo que no es Elsa Pataky. Confieso que se me da mejor escribir fantasía (y tenerlas) que hablar sobre ella, de modo que seré presa fácil de David Prieto (la portada de cuya novela Urnas de jade es también candidata a los Ignotus) y de Raúl Gonzálvez, editor de AJEC.
Por lo demás espero comprarme un par de libros que me molaría leer. Me gustaría pillarme más pero no tengo un clavo.
Y nada. Sólo decir que un escritor sin lectores es como una felación sin boca.
Lo que me mola mucho de los Ignotus es que no vienen de un jurado sino de los votos de aficionados y autores. Esto es en sí otro premio para este principiante porque comprendes que te han leído. Y al fin y al cabo para eso escribimos, ¿no? Para que nos lean.
Cruzo también muy especialmente los dedos por El enviado de Joe Álamo: un libro de relatos que me pareció lleno de hallazgos y de complejidades en su aparente sencillez.
Por cierto que para el sábado a las 12.30 está programada mi charla (la palabra conferencia me hace pensar en llamadas de teléfono internacionales) titulada 'Contaminados por las 1001 noches'. No será larga: 45 minutos al máximo y siempre hablando desde el punto de vista de un enamorado de la obra, sin ánimo de pontificar.
Más tarde, a las 19.00, si nadie lo remedia, participaré en la mesa redonda sobre la nueva fantasía española, que creo que no es Elsa Pataky. Confieso que se me da mejor escribir fantasía (y tenerlas) que hablar sobre ella, de modo que seré presa fácil de David Prieto (la portada de cuya novela Urnas de jade es también candidata a los Ignotus) y de Raúl Gonzálvez, editor de AJEC.
Por lo demás espero comprarme un par de libros que me molaría leer. Me gustaría pillarme más pero no tengo un clavo.
Y nada. Sólo decir que un escritor sin lectores es como una felación sin boca.
lunes, 22 de septiembre de 2008
músico de borrachos

Nunca he sido un músico profesional. Simplemente me gusta tocar. Lo hago para mí o para los amigos en alguna fiesta. Okay, en mis tiempos de lobo estepario también he utilizado el rollo de la guitarra para ligar.
En definitiva, históricamente, he sido un músico de fiestas. Mi público natural era, es y será por tanto muy concreto: los borrachos.
Lo de tocar en las fiestas siempre divide en dos a los festejantes, igual que hizo Moisés con el Mar Rojo. Unos te aman. Otros —en general los DJs de radiocasete o los monopolizadores de conversación— te odian.
Para dedicarte a esto no hace falta ser ningún virtuoso. Una vez lo demostré con un experimento sociológico: durante una nochevieja, Isidro Gómez, un amigo cantautor, y un servidor entablamos un duelo musical en la cocina. Él interpretaba una canción arrancando el aplauso de nuestro entregado público. A continuación yo le miraba retador, hacía como que buscaba la manera de superarle poniendo cara de concentración y tocaba otro tema. Así durante dos horas. Una tú, una yo. La fórmula fue de lo más exitosa.
A eso de las cuatro de la madrugada, cuando tenía los dedos negros y la misma voz que ciertos chupadores de tubos de escape, marqué los primeros acordes de Clavado en un bar, de Maná. El riff revolucionó a la audiencia hasta el punto de sentirme transportado a ciertas escenas del film Holocausto caníbal. Todos se desgañitaron. Entonces dejé de tocar y callé. Pues bueno. Nuestros amigos terminaron la canción por su cuenta. Nadie se había percatado de que no había guitarra ni guitarrista.
Sólo hay una norma en esta disciplina. Una que jamás cumplo: el músico no puede estar más borracho que su audiencia.
viernes, 19 de septiembre de 2008
El libro ha muerto. Larga vida al libro
En realidad no sé si tengo una opinión tan tremenda respecto a este asunto, pero sí sé que en seis años las ventas de libros electrónicos (que no son libros en realidad, sino documentos) se han sextuplicado en los Estados Unidos, y que desde 2006 se han multiplicado por dos veces y media. Es decir que, si en 2004 los yanquis compraron libros electrónicos por valor de 10,1 millones de dólares, en 2007 la cifra fue de 31,8 millones. Todo ello en un mercado de 115.000 libros electrónicos a la venta.
El mercado japonés va por la misma tendencia. Las ventas de este producto crecieron en 2006 un 69,7% y, muy curioso, por móvil, aumentaron un 331,3%. Es decir que en el país nipón ha renacido la novela por entregas, sólo que ahora se lee en la pantalla del teléfono.
Estos datos no me los ha pasado mi concuñado, sino que han sido difundidos por el International Digital Publishing Forum, la Association of American Publishers y Digital Content Association of Japan.
Con este panorama a nadie extrañará que las grandes editoriales españolas estén planeando, para un plazo de dos o tres años, comenzar a lanzar ediciones dobles de sus libros, es decir, analógica (feo palabro) y digital. A nadie extrañará, digo, porque España es una versión chapuzas y barraquera de lo que sucede en el resto del primer mundo, si exceptuamos Italia.
Todo este proceso tal vez asusta por lo inmanejable, pero hay que verlo como una oportunidad antes que como algo negativo. Para otra ocasión me guardo mis opiniones sobre lo vacío y desorientado del progreso tecnológico (que avanza tan rápido como retrocede en nosotros lo inteligente y lo humano). Tal vez la novela que conocemos y escribimos hoy está en puertas de desaparecer. Tal vez. Los aparatitos que vienen podrán incorporar, además de letra, música, imagen, vídeo. Tal vez. ¿Qué supondrá eso para el proceso creativo? Una transformación. O quizás no. Por suerte el mundo es enorme y siempre convivirán todo y su contrario.
Es difícil formarse una opinión firme ante un proceso tan rápido y profundo. En realidad no me atrevo a decir que el libro, un objeto tan perfecto como la barra de pan, vaya a desaparecer de la faz de la tierra. Pero sí que vienen cosas que van a cambiarlo todo, si es que no lo han hecho ya.
Se producirá tal vez un proceso semejante al que ha vivido el negociete de la música: hoy cualquier grupete está en la red. Cualquier cantautor cuelga sus canciones en su my space y alguno, de tarde en tarde, hace fortuna, rollo Artic Monkeys. Sin embargo, arriba están los de siempre: Madonna, U2, etc. Es decir, sigue la misma jerarquía, sólo que millones de artistas que antes no tenían un canal ni un producto que ofrecer hoy sí lo tienen y es fácilmente accesible desde cualquier rincón del mundo.
Estoy bastante seguro de que eso es lo que sucederá y sucede con la literatura.
Hace unos meses escribí una columna sobre el concepto de infoxicación. Éste, como su gráfico nombre indica, consiste en un aumento exponencial de los mensajes que terminan por contaminar, superar y confundir al receptor. La sobreinformación actual apenas deja tiempo para criticar, valorar y digerir la infinitud de mensajes que se nos dirigen, con lo que prima la inmediatez. El surfista sobre el buceador, digamos.
El mercado japonés va por la misma tendencia. Las ventas de este producto crecieron en 2006 un 69,7% y, muy curioso, por móvil, aumentaron un 331,3%. Es decir que en el país nipón ha renacido la novela por entregas, sólo que ahora se lee en la pantalla del teléfono.
Estos datos no me los ha pasado mi concuñado, sino que han sido difundidos por el International Digital Publishing Forum, la Association of American Publishers y Digital Content Association of Japan.
Con este panorama a nadie extrañará que las grandes editoriales españolas estén planeando, para un plazo de dos o tres años, comenzar a lanzar ediciones dobles de sus libros, es decir, analógica (feo palabro) y digital. A nadie extrañará, digo, porque España es una versión chapuzas y barraquera de lo que sucede en el resto del primer mundo, si exceptuamos Italia.
Todo este proceso tal vez asusta por lo inmanejable, pero hay que verlo como una oportunidad antes que como algo negativo. Para otra ocasión me guardo mis opiniones sobre lo vacío y desorientado del progreso tecnológico (que avanza tan rápido como retrocede en nosotros lo inteligente y lo humano). Tal vez la novela que conocemos y escribimos hoy está en puertas de desaparecer. Tal vez. Los aparatitos que vienen podrán incorporar, además de letra, música, imagen, vídeo. Tal vez. ¿Qué supondrá eso para el proceso creativo? Una transformación. O quizás no. Por suerte el mundo es enorme y siempre convivirán todo y su contrario.
Es difícil formarse una opinión firme ante un proceso tan rápido y profundo. En realidad no me atrevo a decir que el libro, un objeto tan perfecto como la barra de pan, vaya a desaparecer de la faz de la tierra. Pero sí que vienen cosas que van a cambiarlo todo, si es que no lo han hecho ya.
Se producirá tal vez un proceso semejante al que ha vivido el negociete de la música: hoy cualquier grupete está en la red. Cualquier cantautor cuelga sus canciones en su my space y alguno, de tarde en tarde, hace fortuna, rollo Artic Monkeys. Sin embargo, arriba están los de siempre: Madonna, U2, etc. Es decir, sigue la misma jerarquía, sólo que millones de artistas que antes no tenían un canal ni un producto que ofrecer hoy sí lo tienen y es fácilmente accesible desde cualquier rincón del mundo.
Estoy bastante seguro de que eso es lo que sucederá y sucede con la literatura.
Hace unos meses escribí una columna sobre el concepto de infoxicación. Éste, como su gráfico nombre indica, consiste en un aumento exponencial de los mensajes que terminan por contaminar, superar y confundir al receptor. La sobreinformación actual apenas deja tiempo para criticar, valorar y digerir la infinitud de mensajes que se nos dirigen, con lo que prima la inmediatez. El surfista sobre el buceador, digamos.
lunes, 15 de septiembre de 2008
Después del orgasmo

Después del orgasmo (la novela de 60 páginas que te puedes descargar si pinchas encima de la tía en pelotas) es en última instancia resultado del diálogo creativo con la artista Anabel Zaragozí quien, con sus dibujos, ha proporcionado una nueva dimensión al relato. El intercambio de e-mails e ideas ha dado lugar a esta alianza de imagen y texto que asumo como un lujo. Las creaciones de Anabel equivalen a meterse un chute de algo que no tiene nombre ni definición pero que mola.
Después del orgasmo es una novela corta con una historia larga: la escribí hace cuatro años en apenas un par de meses. El planteamiento era: ¿Qué pasaría si una noche ligas y, en vez de despedirte al amanecer con un beso de artificio, te empeñas en averiguar quién es la persona a la que te acabas de tirar?
La pregunta era un poco irreal porque las chicas, en general (en general), te dan a conocer su cuerpo convencidas de que con ello te dan a conocer su alma. Supongo que en eso los tíos somos un poco diferentes a veces (a veces). Pero también me parecía una buena excusa para contar una historia. Y eso es básicamente lo que un servidor hizo.
Siempre me gustaron el relato y los personajes, pero quedaron enterrados enseguida porque, el mismo día en que escribí “fin” ya estaba acometiendo Los navegantes, una locura creativa y vital que durante (creo que) dos años no dejó en mi imaginación espacio para más. Si has leído la novela sabrás a qué me refiero.
Pero cuando me animé por fin a poner en marcha el blog y la web (también te puedes descargar el pdf en vilarbou.com), la tentación de rescatar a Alberto, Amelia, Angel Changó y Ana Teresa como quien restaura una casa que en su momento no quedó bien se volvió irresistible. Y sobre todo me pareció justa y barata. Así que eso es lo que hice durante mes y pico en mis noches de Milán. Siempre con Leonard Cohen en la oscuridad y en las maderas de mi cuarto, rehice la novela quitándole pretensiones y metiéndole mucho amor y humor. Porque las cosas más serias, los reveses de la pasión, son intrínsecamente cómicos. Así que espero que te animes a leer esta historia sencilla y por eso compleja; que hace preguntas pero que no se atreve a aventurar respuestas.
Como siempre, tengo que darle las gracias, además de a Anabel Zaragozí, a Salvador Montesinos por sus correcciones implacables, insobornables y generosas, propias de un funcionario victoriano.
Lo curioso de retomar una historia después de cuatro años es que aquellas cosas que antes te parecían graves hoy las encuentras livianas y fáciles víctimas de buenos gags. Y piensas: “Joder, qué estirado que era yo”. No hay que tomarse la vida tan en serio. ¿Para qué, si no vas a salir vivo de ella?
Pues este es el proceso al que se enfrenta Alberto, el prota de Después del orgasmo.
jueves, 11 de septiembre de 2008
Un libro sobre tu abuela
Un diálogo tan cruel como norteamericano sobre el curro de escribir. Pertenece a la peli The story of us y es un guiño de Salva Montesinos, desasesor literario:
―¿Escribes un libro sobre tu abuela?
―Sí, fue una mujer extraordinaria.
―No lo dudo. ¿Se folló a algún presidente?
―No.
―¿Descubrió el uranio?
―No.
―¿La cura del cáncer? ¿Algo por el estilo?
―No.
―Entonces, ¿qué interés tiene leer un libro sobre ella?
―Medía uno cincuenta. De niña emigró desde Europa. Trabajó haciendo ojales catorce horas diarias, criando a cinco hijos y aguantó cincuenta y siete años junto al mismo hombre. Será la historia de amor más apasionante del mundo.
―Te diré algo, no como tu representante, sino como amigo. Ven, fíjate. (Miran por la ventana) ¿Ves a toda esa gente? Entran en los edificios, conducen, cruzan la calle, pasean. Cada una de esas personas morirá algún día. Y todos lo saben. Por ese motivo suelen valorar su tiempo en este planeta como algo muy preciado. Hay cosas que ocupan mucho tiempo, aunque no las disfruten. Tienen que trabajar, tienen que vestirse, hacer colas, limpiar el jardín, comprar pilas, visitar al oftalmólogo… Son sus actividades. Ahora, suma a eso el tiempo que emplean en comer, dormir, fregar, votar y comprar regalos por compromiso a gente que ni siquiera les cae bien. Por eso son tan selectivos con su tiempo de ocio. Por eso entenderás que si no le hizo una mamada a algún pez gordo, no perderán su precioso tiempo leyendo una novela sobre tu puta abuela.
―Si no me equivoco, no te gusta la idea.
―Veo que lo has captado.
―¿Escribes un libro sobre tu abuela?
―Sí, fue una mujer extraordinaria.
―No lo dudo. ¿Se folló a algún presidente?
―No.
―¿Descubrió el uranio?
―No.
―¿La cura del cáncer? ¿Algo por el estilo?
―No.
―Entonces, ¿qué interés tiene leer un libro sobre ella?
―Medía uno cincuenta. De niña emigró desde Europa. Trabajó haciendo ojales catorce horas diarias, criando a cinco hijos y aguantó cincuenta y siete años junto al mismo hombre. Será la historia de amor más apasionante del mundo.
―Te diré algo, no como tu representante, sino como amigo. Ven, fíjate. (Miran por la ventana) ¿Ves a toda esa gente? Entran en los edificios, conducen, cruzan la calle, pasean. Cada una de esas personas morirá algún día. Y todos lo saben. Por ese motivo suelen valorar su tiempo en este planeta como algo muy preciado. Hay cosas que ocupan mucho tiempo, aunque no las disfruten. Tienen que trabajar, tienen que vestirse, hacer colas, limpiar el jardín, comprar pilas, visitar al oftalmólogo… Son sus actividades. Ahora, suma a eso el tiempo que emplean en comer, dormir, fregar, votar y comprar regalos por compromiso a gente que ni siquiera les cae bien. Por eso son tan selectivos con su tiempo de ocio. Por eso entenderás que si no le hizo una mamada a algún pez gordo, no perderán su precioso tiempo leyendo una novela sobre tu puta abuela.
―Si no me equivoco, no te gusta la idea.
―Veo que lo has captado.
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