Me gusta el modo en que miras la calle volar al otro lado del cristal. Has subido al tranvía cerca de la estación, con paso quebrado y una tristeza elegante que electriza tus cabellos rubios. Llevas la máscara uniforme de los vencidos y te sientas delante de mí. Me ofrendas tu nuca. Yo te ofrendo mi oración a las desconocidas. Seguro que comprendería tus problemas si me los contaras. Hace frío. Es invierno. Hay luces navideñas en las calles. Adivino tu perfil contrariado, reconstruido para mí por el reflejo del cristal. Llevas un gorro granate con flor que te da cierto aire de señoritinga.
Intuyo mucha incomunicación en esta ciudad. En Milán hay tantas cosas por decir. Tantos gritos que se quedan en el alma. Tantos deseos podridos atascando las alcantarillas, fundiendo las bombillas navideñas. A veces me cruzo con chicas arregladas que reparten miradas peligrosas entre los hombres. Las he visto en el metro y en ciertos bares. Miradas encendidas como colillas de marihuana, sucedáneas de la primavera del alma que, desde tiempos de Eva y Adán, se rumorea que existe. No nos hagamos ilusiones, chica del tranvía. Princesa que sólo habla para sí. Tesorera de la cofradía de las etéreas desconocidas. Luego se intercambian palabras. El misterio, delicado como la nata que cubre la leche, se va por donde no vino. La magia del aire nos abandona. Eres carne bella. Carne observante que se ilumina cuando el tranvía atraviesa las calles de tiendas y los escaparates cautivadores se adueñan de ti. Ciao, cara. Me bajo en Scala. Ha sido un placer saber que existes.
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6 comentarios:
Me ha gustado mucho. No está mal como inicio de un buen finde.
Sociópata.
PD: Hasta el lunes (espero que con su mala leche incluida).
Gracias, Soci.
Claro que sí: el lunes mala leche y el viernes un poco de paz.
Bello!
Gracias, Mariko.
Lo cachondo es que la protagonista nunca sabrá que en una navidad lejana movió a un desconocido a escribir sobre ella.
Es super bonito.
Ey, Noe. Es tan fácil imaginar belleza en aquello que no se conoce. Pero la mejor belleza es esa que permanece y que es real y que está ahí cada día.
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