miércoles 15 de julio de 2009

tres críticas, señora

Con el fin de promocionar Alarido de Dios me estaba planteando sortear entre los lectores una cena romántica con el Movidas. Pero de momento me conformo con hacerme eco de tres reseñas del libro que han salido:

Literatura prospectiva (Ismael Martínez Biurrun)
Pero entonces he leído Alarido de Dios (Equipo Sirius) y he descubierto que —muy excepcionalmente— lo imposible es posible. La cuadratura del círculo existe. Vilar-Bou consigue que te creas a los personajes y te enganches con su historia a pesar de que todo el tiempo te está sacudiendo collejas y codazos en forma de guiños, saltos del punto de vista, lenguaje anacrónico, cinismo a raudales, imágenes inconcebibles, humor del más grueso calibre mezclado con la lírica más blanca… Debería grabarse un vídeo con la expresión facial de todos los lectores a lo largo de las primeras páginas de este libro: bocas abiertas, ceños fruncidos, rechazo, náuseas, asombro admirado y finalmente una sólida sonrisa de disfrute. Al menos así ha sido mi proceso de aproximación a Alarido de Dios, sin duda la novela de fantasy más sorprendente publicada en nuestro país en mucho tiempo.


Letras para soñar (Joe Álamo)
El libro retoma temas que el mismo autor abordara en Los Navegantes y al igual que a ese primer libro, muchos han dado en denominar esta obra como una desmitificación del género fantástico. Por lo tanto, ¿es Alarido de Dios un ataque frontal al género tolkiniano? Yo diría que no, que es más bien un ataque a la guerra, al monstruo que anida en cada ser humano, a nuestra bestialidad en cuanto raspas un poco el barniz de civilización que nos permite ofrecer otra apariencia.

Rescepto (Sergio Mars)
Para contarnos todo esto, emplea su propio estilo, alterna entre narradores, y, aunque el grueso de la novela lo constituyen capítulos donde nos adentramos en la cabeza de Vervoék o Dedekáer, inserta fragmentos epistolares e incluso enciclopédicos, introduce digresiones, rompe incluso la linealidad de la narración y, sobre todo, introduce lo que ya otros han definido como vilarismos, que no son sino anacronismos en el discurso que, en cualquier otro, resultarían pegotes pero que él consigue justificar narrativamente.

domingo 12 de julio de 2009

opinadores: next generation

Ya sabéis cuánto me gusta detectar tendencias en esto de la literatura. Justo la semana pasada descubrí una de lo más rompedora: hablar sobre libros que no has leído.
Deben ser cosas de la posmodernidad y del facebook: la información circula tan rápido, salen tantos libros y películas, que no hay tiempo para verlos. ¿Pero para hablar? ¡Hombre que sí!
En los tiempos de las tinieblas y la incultura la cadena era esta:

Se publica la obra > se lee > se opina.

Ese esquema lento, poco práctico y arcaico ha mejorado ahora notablemente gracias a la eliminación del segundo paso:

Se publica la obra > se opina (¿para qué coño leerla?)

Está surgiendo toda una generación de cibercríticos literarios y cibercríticas literarias. Una generación rompedora y con hambre de gloria que se presenta en cualquier foro a debatir apasionadamente sobre novelas que desconocen.
Son capaces de montarte un debate despelotando tu trabajo, que ni se han molestado en mirar. Eso sí, te lo despelotan con mucho equilibrio y raciocinio.
Y tonto de ti, autor, si no lees con lápiz de subrayar sus aleccionadoras palabras y consejos, verdadero salvavidas que te sacará de la obtusa oscuridad de tu torpeza narrativa.
Estos nuevos intelectuales están borrando del mapa a esos incultos, indocumentados e iletrados que leían antes de pronunciar su parecer. ¡Saber de qué hablas! Una actitud arcaica y franquista, vamos. O de Primo de Rivera, por lo menos. Casi de nazis es leerse un libro para luego decir si te ha gustado o no.
No. La gente guay de verdad, la gente que cibermola, parlotea sin saber apenas el título de aquello que hunden en el descrédito o elevan a los cielos. Fascinante la figura del nuevo opinador. Menuda autoridad.
Pero esto es sólo el principio. Porque muy pronto habrá en las tiendas listas de los libros más no-leídos. Y decenas de no-lectores harán cola delante de escritores a los que ni por asomo piensan leer. Y habrá literatos cuyas valoraciones y opiniones tendrán influencia a nivel mundial, aunque nadie las haya leído.
Quizás este sólo es el primer paso. Quizás algún día ni siquiera hará falta escribir libros. Se propondrá un título, pongamos por ejemplo Los hijos no se hacen por ahí, y los creadores de opinión lo debatirán y debatirán contribuyendo a acabar con aquella irracional Era de las Tinieblas en que tenías que perder tu tiempo y tu dinero leyendo una novela antes de hablar sobre ella.

Una posdata:
Por supuesto no tengo nada contra las personas a las que no les gustan mis libros: son demasiadas y mi propia madre es una de ellas.

viernes 10 de julio de 2009

department of works

El arte tiene muchas formas, incluida la de una camiseta. Quien no se lo crea que le eche un vistazo a la web de Department of Works. Descubrimos estas T-shirts por casualidad en un mercadillo de Greenwich, donde estaba el propio diseñador. Yo ya tengo la mía, que es esa en la que aparece una bailarina desnuda dentro de un as de picas. El Department está formado por jóvenes creadores que pretenden alejarse del rollo artístico-intelectual londinense con un estilo desenfadado, creativo y sin miedo al humor. A mí personalmente el resultado me entró por el ojo casi antes de verlo.







miércoles 8 de julio de 2009

roy

No sé si alguien recordará una entrada del 14 de abril en la que hablaba de que iba a meterme en un cuento con casa solitaria, cementerio, escena de hipnosis y muerto viviente. Siempre quise hacer uno de esos.
Pues coño, todavía ayer, siete de julio (es decir, casi tres meses después), le puse punto final a sus apenas veinte páginas.
Es cierto que por el camino ha habido de todo: nuevo trabajo, nueva casa, nuevo país, nueva novela y un sinfín de nuevos cuentos que he escrito entremedias. Pero coño, el cabrón de Roy (así se llama el relato) me ha comido una de horas y de noches que da miedo.
En premio, quería dejar la tecla por un par de días e iniciar la ansiada lectura de From Hell de Allan Moore y Eddie Campbell. Es realmente potente leer este tebeo en la ciudad donde se desarrolla. Y además no demasiado lejos de Whitechapel. Pero no he podido. Anoche ya me costó quedarme en la cama y no saltar a escribir el nuevo cuento que me quema ahora las entendederas. Pero hoy, en el metro y con libreta en mano, lo empecé. Roy se desarrolla entre Edimburgo y Asturias. Y, cosas curiosas, ha querido la vida que la próxima semana me reencuentre con la ciudad escocesa que me regaló la historia.

lunes 6 de julio de 2009

en nudo de piedras

Enric Herce reseña en su Nudo de piedras Alarido de Dios. Con la baja catadura moral que me caracteriza, le mango lo que más me interesa siguiendo mis más reprochables fines materiales. Nunca me había gustado tanto que me llamaran "cabronazo", "asqueroso" e "indeseable":

José Miguel no va de Tarantino ni de John Woo, en su mundo los héroes hace mucho que pidieron la baja por depresión. Su violencia no es sensual ni molona, te sacude, te menea, te obliga a enfrentarte al meollo de la especie humana para que una vez en lo más profundo de la ciénaga, sepas valorar la extraña belleza de la flor que ha crecido en medio del lodazal. Porque en la nueva novela de José Miguel Vilar hay lirismo a cascoporro, frases y frases llenas de una belleza singular que te atenaza la garganta y amenaza con asomar por tus ojos en forma de lágrimas. Su prosa tiene el perturbador efecto de hundirte en la miseria, de asquearte hasta el malestar físico en escenas de tortura y de empalamientos, hasta empujarte al borde del abismo, para solo entonces, cuando crees haber llegado al límite, cogerte de la mano y hacerte sentir de nuevo en paz contigo mismo mediante una sola frase, un solo chiste (...)
Habrá quien le reprochará a JM, con parte de razón, el haber utilizado para su nueva construcción mimbres parecidos a los de la anterior. Otros consideraremos que es un cabronazo con demasiado talento, un asqueroso que mima el lenguaje a lo encantador de serpientes y lo moldea a su antojo, a placer, mientras la mayoría tenemos que conformarnos con peinarlo a contrapelo. Tampoco es plan que, con tan solo treinta tacos, el indeseable nos hubiera traumatizado a todos con una obra maestra.

viernes 3 de julio de 2009

celina teague

La naturaleza se convierte en sus cuadros en bella amenaza. Celina Teague despliega una imaginería potente y abigarrada. Sus obras, que encierran el mundo en un caos cuadrangular, parecen gritar a veces. Una lluvia de personajes imposibles y expresionistas. La muerte, un juguete. El vientre de un pez, el universo.
Nació en Londres, pero cuatro años mexicanos y sangre argentina en las venas le llenan de baile y color las creaciones. No hay que fiarse del pincel: justo detrás de la alegría cromática aguarda el reverso del desastre.
No hay excusa para no caer por celinateague.com.

¡Salud!




miércoles 1 de julio de 2009

el tiempo

El tiempo engaña cuando escribes. A veces inviertes meses en un cuento y, por mera cuestión de horas, te queda un producto potente. Acto seguido coges un avión dispuesto a dormir un rato. Pero entonces se te abre dentro una idea, como una herida. Y no la puedes callar. Y sacas la libreta y en apenas una hora escribes algo perfecto y cerrado que, por la razón que sea, es infinitamente superior a aquello que te comió meses de trabajo. Y no te ha costado ni una gota de sudor. Ni una dioptría. Simplemente ha salido. Tal cual. ¿Cómo puede ser? ¿Por qué sucede? Todos los que escribimos, pintamos, componemos sabemos que eso pasa pero no por qué.

PD: ¿Qué estará tramando el escritor Emilio Bueso? Sin duda algo malo.